Aristóteles, Política (1253a):

"Según esto es, pues, evidente, que la ciudad-estado es una cosa natural y que el hombre es por naturaleza un animal político o social; [....] Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."

sábado, 5 de mayo de 2007

Enseñar con el ejemplo

¡Ahhhh, la paternidad! Queridos lectores, soy padre. No desde hace diez minutos como el príncipe, sino desde hace ya más de diez años. ¡Parece mentira! No sé si es la entrada de un blog amigo, o el hecho de que hoy he asistido a una ceremonia de graduación de una nueva promoción de licenciados universitarios (una preciosa mañana, soleada para lucimiento de las mejores galas de jóvenes, familiares y hoy no tan adustos profesores...), pero me he encontrado cavilando esta tarde acerca de qué significa ser padre, qué significa ser maestro. Un maestro es también un padre, un padre es también un maestro. Maestro es una palabra mucho más hermosa que profesor.

Enseñar con el ejemplo. Creo que es lo más importante. Se puede orientar a un hijo, aconsejarle, estar pendiente de lo que hace bien y de lo que hace mal, hablar con él a diario y tratar de lograr que se convierta en un adulto valioso, generoso, responsable, respetuoso con los demás, preocupado por los débiles, honrado, sensato, decente (y no aludo a Rajoy...), buena gente, bienpensante. ¿Cómo lo hacemos? Uno puede echarle uno o doscientos mítines todos los días. Pero la lección más valiosa es el ejemplo. La conducta del adulto, del padre, del maestro. Enseñar con el ejemplo, el paradigma. Los griegos lo llamaban mímesis y los romanos imitatio. El mejor modo de mostrar a tu hijo que leer es una actividad noble y satisfactoria es que te vea leyendo. Él leerá. Si quieres que se convierta en alguien amable, sé amable. Si quieres un ser pleno a tu lado, sé pleno. Si no te gusta que sea violento, agrio, irascible, vago, maleducado, egoísta, ya sabes... No pretendo resolver la historia de la pedagogía universal en un párrafo y sé que no es nada simple. Lo sé y lo constato todos los días. Los lunes, los domingos, a las nueve de la mañana, a las dos, a las siete menos cuarto, cuando me cabreo, cuando me río, cuando sueño, cuando temo, cuando sudo, cuando comemos, cuando jugamos, cuando hablamos, cuando me pregunta, cuando me cuenta, cuando lo veo y cuando no...

Todas estas ideas revoloteaban en mi cabeza, cuando me dispuse a visitar algunos lugares queridos de la red, seguir la actualidad, leer algo agradable. Descubro en la conocida bitácora de Nacho Escolar una noticia publicada en El Mundo el 9 de abril de 2003. En aquellos días nos gobernaba el añorado presidente Aznar. Estaba en la cresta de la ola y estaba encantado de haberse conocido. La guerra de Irak ya había sido declarada conclusa por su alteza Jorge Matorral (así llamado por una vieja amiga californiana...). En la última rueda de prensa del curso, su bigotidad nos despidió mandándonos deberes: él, al menos, se iba a leer el gran trabajo de ¿investigación? histórica publicado por entonces por el insigne negacionista Pío Moa (Los mitos de la Guerra Civil). Por aquello de predicar con el ejemplo, papá Aznar nos ponía una senda delante. Mientras tanto, muy cerca de papá (¿muy lejos?), el joven vástago seguía otro camino (¿otro?). La noticia os recordará algo y no necesita que yo la comente más...

27 comentarios:

Maripuchi dijo...

Lo que me extraña, Animal, es que no fuera borracho perdido ... ¿cómo era? "no me gusta que me digan lo que tengo que hacer" ....

Estoy segura que eres un padre magnífico, o, por lo menos, que lo intentas mucho.

animalpolítico dijo...

Lo intento, lo intento. Soy muy autocrítico, y lo traslado a mi relación con él. Quizá lo agobio algo a veces. Pero es una relación muy estrecha.

Trato de mejorar...! Tú también pareces 'desvivirte', como decía mi madre.

garib dijo...

Yo he pensado lo mismo cuando leía la noticia. Bueno, más o menos lo mismo, sin las palabras griegas y latinas.

Estoy muy de acuerdo con eso del ejemplo, yo de mayor me he dado cuenta de lo mucho que he aprendido de mis padres sin que me lo hubieran dicho explícitamente. Lo malo es añadido de cosecha propia. La vida en cubo, que me ha hecho así.

Blanca dijo...

Evidentemente, el mayor porcentaje de aprendizaje de los hijos es el "hogar", en todos los ámbitos... y que se dejen de zarandajas los que le echan la culpa ahora al colegio los malos modos y hábitos de los chicos.

Tabien os digo que cuando empiecen a andar solitos, cuando ya no les llevemos de la mano a la calle... sudores me entran al recordarlo... deberéis saber donde andan y con quien, de la manera más sutil que podáis, pero ahí sigue el camino. Que lo importante ya está hecho, de acuerdo, pero que hay que seguir un poco "in vigilando" pues tambien.

Todo es mejorable, incluso yo podría haber mejorado en su día... pero no me quejo en absoluto del producto que introduje en el mercado con mis 2 hijos naturales, tenían una base casera estupenda y lo mejor de todo es que son muy buenas personas... y para ser así no solo se nace, tambien se hace...

Deseo lo mismo para mis nietos y por supuesto para los hijos de toda la buena gente que este blog me ha permitido conocer.

Besos dominicales para todos,

Maripuchi dijo...

jaja trabajamos en ello, Animal ...
Es duro, como bien sabes ... Los míos son aún muy pequeños y sus pulsos son distintos a los que echarán en unos años ...

Naveganterojo dijo...

De tal palo...tal "conductor atontao".
Respecto a los hijos,pues os dire desde mi experiencia con ellos,(20 y 17 años ),que estoy encantado de la educacion que su madre y en menor medida yo, les hemos inculcado.
No es amor de padre pero son respetuosos,educados,cariñosos,no son racistas,ni apoliticos,saben enfrentarse a las injusticias,y ademas...nos quieren,je,je.
De todos modos no os preocupeis mucho,pues viendo como sois vuestros hijos seran fenomenales.
Saludos a todos.

RGAlmazán dijo...

Estoy convencido, lo más difícil en este mundo es educar a los hijos. Yo, que no tengo pocos (cinco), me siento bien con el resultado, sin embargo, reconozco que es muy difícil, que nadie te enseña y que nos equivocamos a menudo.

Desde luego lo de Aznar es otra cosa. Ya está totalmente claro, desde las declaración de anteayer. No tiene ni puta idea ni interés en la educación de sus hijos. Demasido bien le han salido o sabemos poco de ellos.

Salud y República

Scout Finch dijo...

Yo no tengo hijos y no sé si voy a tenerlos, pero lo que mi formación como pedagoga me ha enseñado es que lo más importante en la educación de los hijos es la coherencia, y eso incluye dar ejemplo. Si no quieres que tu niño cruce con el semáforo en rojo cuando vaya solo por la calle, no lo hagas tú. Si no quieres que fume, no fumes... Luego, claro, los hijos son seres humanos y al final harán lo que quieran, pero ese ejemplo habrá sido fundamental.

Con esto de dar ejemplo siempre me acuerdo de una vecina muy mal hablada que se escandalizaba porque su niña de cuatro años decía palabrotas. Lo habrá aprendido en el colegio, le comentaba a mi madre. Por supuesto, ella no era culpable de nada.

Y lo dejo, que me sale la vena de pedagoga y no termino.

¡Un abrazo!

Scout Finch dijo...

¡Ah! Y respecto a la noticia del niñito de Aznar, lo que siempre me puso de los nervios es que quisiese aprovecharse de su condición de hijo de papá para librarse de la multa. Supongo que eso de pensar que ser quien era le hacía estar por encima de la ley también lo aprendería de su papi.

Blanca dijo...

Evidentemente Scout, éso lo aprendió de su papi, el político más soberbio que conozco, resultado de su propia vida personal, y eso lo mamaron sus hijitos... la nena, despues de casarse en El Escorial me figuro que querrá ser algo más que la reina de su casa.

Si a un hijo no le enseñas a respetar, no conocerá el respeto y Aznar lo dijo bien claro el otro día... a el nadie le dice lo que está bien o mal... eso le retrató como persona física (es que estamos en plena campaña de renta y tengo deformación profesional). Como político le retratarán los libros de historia y no le va a gustar ese retrato... no, no, no.

Por cierto, Animal..tu crío tan buen mozo como el padre, al cual no conozco físicamente, pero me lo imagino... siempre gocé de muy buena imaginación e intento seguir cultivándola... es el encanto de internet, la foto la pone uno en su cabeza...

Blanca dijo...

Ah, mesolvidaba... ¡¡¿5 lebreles, Rafa?!!

En el fondo te envidio, yo en su día no los pude tener porque no me llegaban las perras, y los hijos son, de verdad de la buena, una bendición... pero multiplicar por 5 todos los problemas de que hablamos... tiene mucho mérito. enhorabuena, amigo.

Pepeinverecundia dijo...

Pues siento no hablar como padre. Ni lo soy ni tengo pensado serlo, será cuestión de egoísmo o de relativismo moral. De todas formas vuestras opiniones las comparto al 100%, no como padre pero sí como profesional que trabaja con los hijos de sus padres. A la pedagoga, decirle que también tendremos algo que ver los que nos colocamos delante de 25, 30, 40 o más hijos de sus padres.
Y en cuanto a nuestro querido ex, me pregunto de qué metal estarán hechas las medallas de los vinateros, al igual que se pregunta Antonio Pérez sobre "El Pedestal de las Estatuas" (Antonio Gala, 2007). Y en cuanto a su hijo mayor,debemos comprender que son pecados de juventud, fíjense en Paris Hilton, ya madurarán con la edad y se harán personas de bien.

animalpolítico dijo...

Garib: gracias. Ya sabes, lo de los griegos y romanos es un defecto profesional...

Las iniciativas propias de los hijos es un elemento que tampoco se puede obviar. Y, por supuesto, no siempre son malas. Por ejemplo, vivir en un cubo y examinar el mundo con perspicacia a mí me parece bueno, aunque haya a quien le pueda parecer sospechoso... Y en unos momentos en que la vivienda está tan cara, es una 'solución habitacional' particularmente atractiva, ;)

animalpolítico dijo...

Tienes razón, Blanca. Me aterra pensar en el momento en que, en lugar de discutir por los deberes o porque ha dejado la toalla en el suelo del baño, tengamos que negociar la hora de llegada a casa. Tiene diez años. Sólo faltan seis para los dieciséis...

animalpolítico dijo...

Navegante, Almazán, gracias por compartir vuestras dilatadas experiencias en el tema...

Scout, qué paradoja. No tienes niños pero eres la profesional de la pedagogía. Y comparto plenamente tus palabras. Lo más irritante de lo del hijo de Aznar es que quisiera usar el nombre del padre para ¿escaquearse de la multa?

animalpolítico dijo...

Gracias, Blanca, por los elogios. En la foto sólo tiene 9 años. Es de hace un año exactamente.

Como tú, creo que la familia es fundamental y que no debemos nunca considerar que son temas de los que se tiene que ocupar el colegio. Porque es verdad que el colegio se tiene que ocupar de ello, como muy atinadamente observa Pepe, es un gravísimo error pensar que la tarea acaba cuando salen a la calle y vuelven a casa.

Todos los docentes, en la Guardería, en Primaria, en Secundaria, en la Universidad, contribuimos a su formación como personas, con las clases y con el ejemplo. Pero los padres están en primera línea de fuego.

animalpolítico dijo...

Pepe toca un aspecto al que me parece de justicia responder, porque se impone una matización. No es justo 'destruir' moralmente al hijo de Aznar. Lo que hizo es típico de la edad. Y para ser honrado, a mí también me podían haber pillado a esas velocidades... (ahora que la DGT no mira), porque he conducido a esas velocidades (y más); ya sabéis lo de la transformación al volante. Pero me he reformado, os tengo que decir. Y desde hace un tiempo respeto los límites legales... casi siempre.

La crítica más severa me la merecen las palabras del expresi, no una chiquillada de su hijo. Pero es obvio que hay que relacionar ambos hechos. Especialmente porque no entiendo como padre que si has tenido con tu propio hijo una experiencia así, en la que, se supone, le habrás tenido que echar la bronca, te permitas ese comentario.

Capítulo aparte me parecen los patéticos intentos (COPE, etc.) de 'estrechar filas' detrás del líder y justificarlas en aras a una hipotética 'opresión' del estado... ¡¡¡!!!.

Cuando Jiménez Losantos editorializa en Libertad Digital de este modo:

"El Estado sólo tiene derecho a intervenir, a usar la fuerza, cuando las acciones individuales dañan a otras personas. Incluso cuando puede afirmarse con certeza que alguien está cometiendo una equivocación, impedírselo mediante la fuerza de la ley no es más que un ataque a la libertad que nos convierte en eternos menores de edad, incapaces de responsabilizarnos de nada."...

¿nos está anunciando un cambio de la posición mantenida por él con frecuencia y beligerancia en relación al controvertido tema de la eutanasia? ¿aboga por la legalización del consumo de drogas? ¿está a favor del aborto?

Pepeinverecundia dijo...

Cierto que los padres y las madres están en primera línea de fuego, pero no se nos olvide a los docentes que somos constantemente observados y examinados con lupa desde la guardería hasta la facultad por los hijos de sus padres. Muchos nos ven como enemigos, otros, en cambio, se fijan en nosotros como modelos a imitar.

animalpolítico dijo...

Tienes toda la razón, Pepe. Se nos pone toda la responsabilidad sobre nuestros hombros, incluso más allá de lo que nos corresponde, y luego no se nos apoya socialmente como sería adecuado.

Por cierto, Blanca, me he equivocado. La foto es del 14 de mayo de 2005, ergo tenía 8 ochos.

Rue Madeleine dijo...

Tienes razón: es el ejemplo la mejor manera para dotar a nuestros hijos de "alas" lo suficientemente valiosas, en calidad y cantidad, para poder volar cuando sean adultos. No obstante, cada uno es cada uno y los hijos tienen su propio carácter y no se limitan a ser meras copias nuestras.

(En cambio, la criaturita de la foto (la del bigote, jeje) parece ser que se convertirá en la réplica exacta de su divino padre: exceso de velocidad, favoritismo ("soy el hijo del presidente del gobierno"), vano, frívolo y torpe intelectualmente hablando). Al fin y al cabo, si su hermana se podía casar en El Escorial, ¿por qué no iba a poder él conducir su carísimo juguetito a la velocidad que le dé la gana?

Creo que lo más importante es enseñar a los hijos a quererse, a valorarse, a creer en lo que creen y a que sepan que son queridos y que estamos con ellos, pase lo que pase.

Al fin y al cabo, necesitan lo mismo que todos: querer y que nos quieran.

Un besito,

(Y felicidades a las mamis¡)

Blanca dijo...

Gracias por la parte que me toca Madeleine, y tienes casi razón, cada hijo tiene su carácter, pero en nuestras manos y en las de los pedagógos está matizarlo. Mi hija y mi hijo no se parecen en nada, externamente hablando... pero las bases, los principios que ambos tienen son los mismos. Eso es lo importante. Que uno sea despistado y la otra puro orden mental; que uno sea olvidadizo y la otra pura memoria no quiere decir que sus principios humanos no sean idénticos y al final eso es lo importante, no si son guapos y prolijos (hermosa palabra que el castellano ha perdido, quiere decir ordenados, limpios, presentables, ampliamente usada en Argentina, por ejemplo). Lo importante es el fondo y ese sí se puede educar.

Loc@ dijo...

Que la palabra maestro es mucho más elevada que profesor ¡totalmente de acuerdo! preciosa palabra: el maestro.
Que se enseña con el ejemplo, innegable, y lo demás es ganas de perder el tiempo y hacérselo perder a los hijos.
Si no quieres que fumen ... no fumes.
Si quieres que lean ... tienen que verte leer ... y así ... con todo.
¡Qué decir del respeto! Si tú no lo eres -respetuoso- ... difícil que aspires a que te respeten.
La educación de los hijos, motivo de controversia en la pareja -al menos en la mía- cuando uno es más flexible que el otro -el otro piensa que lo tuyo es dejación de responsabilidad ... esas cosas-.
En fin, que lo normal es que los hijos se parezcan a sus padres, pero nunca serán un calco ¡graciasadios! y que hay mucho padre majadero e irresponsable que echa balones fuera y atribuye esa competencia a los profesores -la de la formación como persona-.
APARTE: el chico, TU HIJO, se ve estupendamente sano y, como ya dicen, será un adulto estupendo.
Y AHORA LOS MÍOS: tienen 24 y 21, él y ella, y yo estoy orgullosa de su actitud y comportamiento para con los demás ¡y son unos lectores empedernidos!
Besos, muchos besos. PAQUITA

Paco dijo...

Genial tu post. Tienes toda la razón, la mejor manera de enseñar es dando ejemplo. Yo lo digo todos los días. No podemos exigir puntualidad a los alumnos llegando nosotros tarde, no podemos exigir que entreguen los trabajos a tiempo si nosotros tardamos meses en corregirlos, y un largo etc. Con mi hijo, de dos años, intento aplicarme el cuento.

animalpolítico dijo...

Vaya, vaya, Loc@, bien veterana. Me avergüenza casi 'dar lecciones' a quien tiene más experiencia y más dilatada que yo. En cualquier caso, no era mi intención dar lecciones, sino hacer una reflexión 'en voz alta'.

Es frecuente que haya divergencias en la pareja en torno a la dureza o flexibilidad con los hijos en temas o momentos concretos. Es importante, eso sí, que ellos vean a sus padres formando un frente sin fisuras.

Enhorabuena por tus hijos.

animalpolítico dijo...

Gracias, Paco. Enhorabuena por tu pequeñajo...

Loc@ dijo...

no era mi intención dar lecciones,(...)
Algo de lo que escribo te ha hecho pensar que así me lo había tomado?
Tus reflexiones me parecen estupendas y yo las refrendo ¡ahí es ná!
Buena noche. PAQUITA

animalpolítico dijo...

No, no, por supuesto. Es que me causó una extraña impresión constatar que yo he escrito dando opiniones sobre un tema del que muchos de mis lectores tienen más experiencia y posiblemente más sabiduría que yo. Me chocó y quise 'aclarar', por si acaso, que no quiero dar lecciones (aunque a veces lo haga, ya sabes defecto profesional), sino expresar opiniones

Saludos y gracias