Aristóteles, Política (1253a):

"Según esto es, pues, evidente, que la ciudad-estado es una cosa natural y que el hombre es por naturaleza un animal político o social; [....] Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."

miércoles, 10 de enero de 2007

Queremos saber la verdad


Mariano Rajoy, hace unos meses, vehementemente, en una entrevista con Gabilondo en Cuatro, aclaró que el Partido Popular sólo exige al Gobierno "que se sepa la verdad" del 11-M, y aseguró que su partido nunca ha afirmado que el PSOE o los servicios secretos estuvieran detrás de los atentados. "O me dice los nombres y cuándo han dicho esto, o no lo acepto", dijo Rajoy.

Veamos un ejemplo reciente: 20 de septiembre de 2006.

El Congreso rechaza la moción del PP sobre el “esclarecimiento de la verdad” en el 11M. En nombre del PP, defendió la moción la diputada Alicia Castro, quien afirmó que el Gobierno es “responsable de informes falsos, ocultación de pruebas y de todo tipo de obstáculos a la actuación judicial” en la causa del 11-M. Según Castro, el Ejecutivo tiene que explicar las “poderosas razones” de su “sospechosa negativa” a ofrecer la información solicitada por el PP. Esto, claramente, es una acusación directa al gobierno de tres delitos. Sin pruebas, por supuesto, pero parece que esto son zarandajas. En este país se puede acusar ya a quien se quiera de lo que se quiera sin tener que aportar pruebas.

Esto es además al menos insinuación de que el gobierno, que oculta y entorpece la investigación, lo hace para que no se descubra... ¿qué? ¿que tuvo que ver con el atentado? ¿no es esto lo que dice Rajoy con rotundidad que su partido no hace?

¿Queremos la verdad? ¿hay que esclarecer la verdad?

La única verdad es que hay un proceso judicial en marcha, de acuerdo con el ordenamiento jurídico español, que no ha inventado Rubalcaba. El proceso judicial depende de las investigaciones de la Policía y de la Guardia Civil, iniciadas bajo el mando de Acebes, Astarloa y Aznar. Acebes dijo, tras el episodio de Leganés, que todos los autores materiales de la masacre estaban muertos o detenidos.

En los meses siguientes la Policía ha seguido las investigaciones, dirigidas por el juez de la Audiencia Nacional a quien le tocó este caso. Los ministros de Interior de época ya socialista, que entraron cuando la investigación ya estaba totalmente asentada en una dirección, han sido Alonso y más recientemente Rubalcaba.

Lo que no me explico de ningún modo es cómo el esclarecimiento de la verdad pasa por echar a Rubalcaba la culpa de los derroteros de la investigación.

Menos me explico cómo se puede acusar al gobierno de informes falsos, ocultación de pruebas y todo tipo de obstáculos a la actuación judicial... todo ello en nombre de "la verdad". ¿Qué verdad es esa?

La "verdad" según Alicia en el país de las maravill..., digo en el Congreso, se basa en elucubraciones periodísticas de la investigación paralela de El Mundo y Libertad Digital.

Evidentemente, sus "investigaciones" son un conjunto de hipótesis y conclusiones apresuradas e interesadas sobre supuestas inconsistencias en el sumario e investigaciones policiales y judiciales. No dudando para ello en echar mano de los "testimonios" de procesados en la causa, alguno de los cuales, como Trashorras, ha dado ya seis versiones radicalmente diferentes de los hechos en otras tantas declaraciones. No recordaré tampoco su "si el Mundo paga, yo les cuento la Guerra Civil". Recomiendo vivamente a este respecto el fantástico sitio web Desiertos Lejanos.

Podemos aceptar pulpo como animal de compañía. Aceptemos, por aquello de jugar, a mí al fin y al cabo me gusta la ciencia ficción, que hay extraños "agujeros negros" en la investigación. Yo de hecho no lo comparto, pero situémonos ahí.

¿Por qué el responsable de esos agujeros es el gobierno socialista?

Si algún informe es falso, habrá que demostrar que lo es, no simplemente afirmarlo uno, contra policía, etc., y pretender que eso demuestre nada.

Una vez que se demuestre falso, habrá que demostrar si alguien lo falsificó a conciencia o si alguien lo hizo de modo incorrecto por negligencia.

Si el informe se demuestra falso, habrá que demostrar QUIÉN lo falsificó.

Si la falsificación procede del gobierno habrá que mostrar de qué gobierno (PP, PSOE) y de qué individuo.

Una vez probado todo esto, se podría hacer la acusación. Pero no en el Congreso. Corriendo, corriendo, ante el juez.

Exactamente igual con los otros dos delitos endilgados a Rubalcaba.

Actuar como ella actúa no es "buscar el esclarecimiento de la verdad". Es la técnica del calamar. Ensuciarlo todo para que no nos creamos nadie nada. No pueden permitirse, parecen creer, que llegue una sentencia en el proceso en la línea que parece llegará tras la lectura del sumario del juez Del Olmo.

Y sacar ahora a los GAL... ¡qué vergüenza de país!

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