Aristóteles, Política (1253a):

"Según esto es, pues, evidente, que la ciudad-estado es una cosa natural y que el hombre es por naturaleza un animal político o social; [....] Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."

miércoles, 21 de marzo de 2007

Sobrevolando la nieve

En el pequeño avión de Lagun Air que nos traía hoy desde Barcelona, sobrevolando la nieve burgalesa, y con el estómago agitado por las turbulencias, leo El País obsequio de la compañía (¡ay, si se entera Lanzarote!). Y el estómago se me encoge un poco más:
Su mujer tenía treinta años y una niña de once meses. Sin más comentarios.

4 comentarios:

Maripuchi dijo...

Más allá de teorías conspirativas y demás paranoias ... me pregunto ...
¿cómo puede un hombre superar éso?

Gracchus Babeuf dijo...

Pues lo que Usted dice: Sin más comentarios.

animalpolítico dijo...

Yo creo que no se puede superar. Y es verdad que a veces las palabras sobran.

Loc@ dijo...

ESA IMAGEN ES IMBORRABLE, casi diría insuperable, sin perjuicio de que, por su propio bien y el de su pequeña hija, más le valiera asimilarla cuanto antes mejor.
Bienvenido. PAQUITA