Aristóteles, Política (1253a):

"Según esto es, pues, evidente, que la ciudad-estado es una cosa natural y que el hombre es por naturaleza un animal político o social; [....] Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."

jueves, 24 de enero de 2008

Fuga



Les vino Dios a ver. Los criminales ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York son un símbolo, una metáfora, un aviso. Los parias de la Tierra están aquí. Y nos pueden derribar, como han derribado nuestros edificios en el port of entry histórico a la utopía americana. Pero son la perfecta coartada para la guerra sin cuartel, sin límites, sin leyes.

El estado de Israel es un estado acosado, con una población escindida y en permanente zozobra. Un estado que surge tras un intento de purga de una sensación de culpa del mundo occidental por los crímenes nazis. Con el paso de las décadas, el lugar es el mayor foco de inestabilidad de la región. La población autóctona, los palestinos, vive arrinconada y en la miseria en dos comarcas, Cisjordania y la Franja de Gaza, ocupadas desde 1967 por Israel como resultado de su victoria en la Guerra de los Seis Días. En el año 2005 Israel se retiró de la Franja de Gaza. Gaza (en árabe غزة Ġazza, en hebreo עזה Azzah) es la mayor y principal ciudad. Su población es de unos 400.000 habitantes. En medio de la psicosis internacional de la war on terror, hace siete meses Israel terminó de sellar con un muro de hormigón el territorio, en el que hay, como consecuencia directa, una escasez dramática de lo más básico: alimentos, medicina, luz. Por si ello no fuera suficiente, a los ataques terroristas desde el interior de Gaza, que el estado israelí dice querer combatir con el muro, etc., responden con bombardeos de zonas civiles. Las muertes violentas por fuego israelí son algo cotidiano. Así se entiende perfectamente que hayan destruido el muro en distintos puntos y hayan salido en las últimas horas, decenas de miles de personas, a borbotones, hacia Egipto. Muchos no mirarán atrás.

Cuando la defensa ante el terrorismo criminal que mata inocentes es una acción violenta "blanqueada" por un estado que manifiesta luchar contra el terror, no podemos considerarla moral o sustancialmente diferente; dado que también muestra una falta de respeto esencial a la vida. Si una bomba israelí mata a un niño de ocho años que juega en la calle con su primo, nos encontramos ante el mismo dolor y la misma sangre que si se trata de un niño israelí que juega en el aparcamiento de un centro comercial y encuentra la muerte por una bomba islamista.

The war on terror de míster Bush está planteada como una guerra de buenos y malos. Es una guerra de defensa en la que los autodenominados buenos deciden cómo castigar a los que llaman malos y lo hacen. Las víctimas inocentes son daños colaterales. En Irak hay 650.000 de estos. En Afganistán, en Palestina, etc., no sé cuántos son.

La lucha contra el terrorismo, al que hay que combatir, no es una guerra. No se arregla el terrorismo entrando a 'liberar' a los afganos o a los iraquíes. No. Así derribarás un gobierno, matarás muchos inocentes, crearás problemas nuevos, generarás más terroristas, harás surgir más odio, mostrarás a los hijos de las víctimas más hipocresía, pero no acabarás con el terrorismo. Destruirás los valores que nos hacen diferentes. No respetarás las leyes (Guantánamo), no valorarás la vida del otro. 650.000 muertos en Irak y no sé cuántos en Afganistán, en represalia criminal a los 2.000 y pico en Nueva York.

El terror se combate dirigiéndose a la causa, además de dirigiéndose al síntoma. Hay que perseguir a los terroristas, no bombardear países llenos de población civil inocente. Hay que eliminar la miseria, hay que tratar a las poblaciones con el respeto que merecerían si fueran seres humanos... ¡Vaya, pero es que lo son! ¿O no? ¿Qué era aquello de los derechos humanos? ¿hasta qué paralelo llegan los derechos humanos? No bombardeamos Bilbao, Vitoria o Durango para combatir a los etarras en la esperanza de que se rindan o de que alguno caiga entre las víctimas colaterales, o en pura y dura represalia por la frustración que nos causa no haber pillado al comando... ¿Por qué hemos de considerar adecuado hacerlo en Afganistán, en Irak, en Palestina? ¿vale menos un niño afgano que uno donostiarra? ¿a su madre le duele menos? ¿perder un brazo es menos duro si vives en el desierto que si vives en el hayedo? ¿está así Israel solucionando sus problemas? ¿es muy grave que baje la bolsa, pero no pasa nada si decenas de miles de palestinos no tienen luz, agua, alimentos, comida? ¿cuáles son los titulares de los periódicos?

ILUMINA GAZA (gracias, Júcaro).

9 comentarios:

Maripuchi dijo...

Había escrito antes un supercomentario pero veo que se ha perdido en el ciberespacio...

Decía en él que efectivamente, la prensa informa de lo que le da la gana, que suele venir marcado (salvo casos excepcionales) de la mano de los inversores.
Los inversores, osea, el capital, es el mismo que tiene intereses aqui´y allá en bolsa... los mismos que se benefician de que suban o bajen ciertos valores a su antojo.

Ya lo comenté ayer. Parece más importante que Ronaldinho se tire un pedo que que mueran personas en Gaza, en Afganistán, en Chechenia o en Perú.

Gonover dijo...

Pues es triste pero sí, es así. Miles de injusticias, cercanas o lejanas, vienen sucediendo. Y son tremendas tragedias que hacen que nuestros probemas diarios sean auténticas minucias.

Y es verdad, muchas veces tendemos a darle importancia a las cosas si suceden cerca, ya sea geográficamente hablando, ya sea de otro tipo de cercanía.

Una reflexión que comparto contigo desde la primera hasta la última palabra.

Saludos.

Alicia dijo...

Estupendo post.
...hay víctimas de primera, segunda...hasta tercera categoría.
¿Quién miede esa doble moral? quién tiene la hegemonía para luchar contra el "terrorismo"..?Todos lo sabemos, al menos creo yo:EE.UU.
Esa es la base.
Un saludo desde Lápices...

ybris dijo...

La maldad del terrorismo es la maldad de la guerra.
Lo mismo que la del antiterrorismo planteado en términos bélicos.
No entiendo el afán de "dignificarse" todos como combatientes, militares, ejércitos... justamente planteando la maldad intrínseca de la guerra como solución.
Quizás hubiera tiempos en que las guerras se hacían entre ejércitos (aunque siempre había víctimas civiles) en escenarios de guerra.
El "hallazgo" de Bush de declarar la guerra al terrorismo como si fuera un enemigo tradicional con su propio ejército ha dado lugar a poner todo peor en términos de soluciones. Parece que pretendía sacarse la espina y eso debe de haberlo conseguido a fuerza de clavársela a otros.
Es criminal e inhumano seguir con guerras contra 10 en escenarios donde 100 nada tienen que ver con ello.
Ningún diálogo de ningún tipo será peor que ninguna guerra.
Excepto para algunos tipos de negocios, algunas ideologías y para el estúpido orgullo de muchos dirigentes.
Pobres palestinos.

Un abrazo

Júcaro dijo...

Alberto Sotillos en su blog nos informa de la Convocatoria para la Concentración ante la Embajada Israelí que le hace llegar la Asociación Hispano-Palestina en colaboración con la Asociación Contra la Globalización Capitalista y la Guerra. Será este lunes 28, a las 19:00 frente a la Embajada Israelí (Calle Velázquez 150, Metro República Argentina)

Igualmente Mercè, en un post y por correo nos comunica la existencia de otra iniciativa para detener la crisis humanitaria de Gaza. Si te parece, firma y pasa la voz

Gracias por todo, un abrazo.

txantxangorri dijo...

Vaya animal político, genial post! Subcribo hasta las comas.

Ahora bien, no des ideas por favor... no des ideas... que como vengan los de las FAES acaban con los vascos y con los terroristas, digo con los vascos terroristas, a base de bombazos! (con un post tan bueno sólo has dejado hueco para la ironía).

Saludos.

animalpolítico dijo...

Gracias, Maripuchi, siempre la primera.

Gonover, encantado de la sintonía.

Un saludo Alicia, bienvenida. Te visitaré.

Gracias Ybris, Júcaro.

Txantxangorri, espero que no. La cuestión se ve muy clara si la acercamos. Incluso ellos, imagino. Saludos y gracias.

Anónimo dijo...

Desde mi punto de vista, la derecha suele dividir el mundo en buenos y malos. También desde mi punto de vista, un progresista no puede creer en la existencia del bien y del mal.

Partiendo de esta base de reflexión, yo me puedo preguntar: ¿cómo es posible que alguien me ataque o me haga la guerra y ese alguien no sea malo? ¿Cómo es posible que los etarras o los terroristas islamistas estén convencidos de que ellos son los buenos y el malo soy yo?

Pues eso es así.

Y si uno cree que es bueno, y que su adversario es malo, se creerá con el derecho a tomar cualquier medida, especialmente de fuerza. Sin embargo, a usar la fuerza podemos jugar todos, tanto los débiles como los fuertes, y ya hemos visto que hay conflictos completamente atascados desde hace décadas, tanto en Oriente Medio como en España, por elegir la opción de la fuerza como solución (por las dos partes, o por una sola). Todos los líderes de todos los bandos prometen la victoria desde hace décadas, sin poder ponerle fecha, y el caso es que esa victoria no acaba de llegar… para nadie (¿será que a veces en realidad a esos lideres no les interesa mucho la victoria, aunque digan lo contrario?).

Para llegar a la pacificación sin usar la fuerza, la equidistancia es necesaria. Puede que la equidistancia no represente a la realidad, pero es práctica a la hora de resolver el conflicto.

Silvia dijo...

hace poco que a ese trozo del mundo me une algo especial.....y creeme, todo lo que podamos contar es poco; pero no sólo allí; La violación de los derechos de los Palestinos se llega a extender a nuestro territorio, en el aeropuerto de barajas, al subir a un avión son no preguntados, son interrogados sobre cuestiones que no tienen razón de ser; y si no es suficiente con sufrir esta humillación tienes que ver como buscan en tu maleta.....tesoros supongo, porque vigilan hasta un pequeño muñeco de peluche al que casi ddestrozan para ver el mecanismo que hace que ría si le aprietas un botón.....hasta eso tienen prohibido: Reir. Eso sí, sólo sufren este acoso los pasajeros árabes y extranjeros (dependiendo de las pintas y los sellos del pasaporte de uno.) de escándalo