Aristóteles, Política (1253a):

"Según esto es, pues, evidente, que la ciudad-estado es una cosa natural y que el hombre es por naturaleza un animal político o social; [....] Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."

martes, 2 de diciembre de 2008

Hace seis años


¡Viva el vino!

8 comentarios:

Maripuchi dijo...

Lo bueno, Animal, si breve, dos veces bueno.
Besín.

javiersanz dijo...

Que malos recuerdos...
Un saludo.

Naveganterojo dijo...

Cerrare la boca, por que esto es demasiado.
Un abrazo

Gracchus Babeuf dijo...

...y mujeres!

Gracchus Babeuf dijo...
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Deyanira dijo...

Nunca termino de saber si es desfachatez, estulticia o inconsciencia, pero siento mucha vergüenza ajena y aun mayor indignación.

¡¡Nunca más!!

canuit dijo...

Y de quien es la culpa que tan insigne señora este decidiendo por los madrileños?
El Canuit

Adanero dijo...

Lo que me lleva a pensar que en la catástrofe del PP solo hay un culpable: ¡El vino!