Aristóteles, Política (1253a):

"Según esto es, pues, evidente, que la ciudad-estado es una cosa natural y que el hombre es por naturaleza un animal político o social; [....] Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."

miércoles, 26 de marzo de 2008

Frente a frente

Una con-frontación es ese momento en que dos personas se miran fijamente a los ojos, a escasa distancia, y sitúan así sus frentes próximas, una frente frente a la otra, en ademán desafiante.

Se utiliza el término por extensión para todos aquellos momentos en que dos pareceres, en principio contrapuestos, que parecen nacer de cada una de las cabezas, se disputan el territorio, con ánimo de imponerse al otro. De ponerse por encima del otro.

Para ponerse encima del otro cada opinión necesita, primero, enfrentarse a la contraria. Esa posición frente a la otra posición es lo que denominanos oposición, del latín op-positio, literalmente "posición enfrente". Es la acción o efecto de o-ponerse. El elemento latino ob- hace referencia a algo con que se tropieza uno en su camino, un ob-stáculo (literalmente "lo que está en medio"). Oposición puede referirse, en astronomía, al momento en que dos astros se encuentran, en relación a la Tierra, en dos puntos del cielo diametralmente opuestos. También llamamos popularmente oposición, en selección de personal, al proceso selectivo al que se tienen que enfrentar los aspirantes. En el ajedrez, oposición es un término que se utiliza cuando los reyes están enfrentados, separados por una casilla, exactamente la imagen mencionada más arriba.

Hoy muchos medios periodísticos, y algunos políticos (ayer mismo Eduardo Zaplana que no acaba de retirarse del todo), sostienen con vehemencia la argucia etimologizante de que la obligación de la oposición política es oponerse. Y vive Dios que lo han puesto en práctica siempre que están en la oposición.

Pero la democracia no debe funcionar así, no nos dejemos engatusar. En la democracia la obligación de un partido político que está en la oposición NO ES OPONERSE por sistema a todo. No. Su obligación es oponer a los proyectos y planteamientos del gobierno los suyos propios. Aquellos que honestamente tengan como proyectos y planteamientos propios.

Hacer lo que dice abiertamente Zaplana es una estafa. Oponerse a todo, por obligación, no es el encargo de los votantes. O no debería ser.

Si se actúa así a veces resulta complicado oponerse a una posición del contrario en realidad coincidente con la propia. Podemos recordar, como ejemplo claro, la petición que hizo en su día Fraga de abstención en el referéndum de la OTAN. O el ahínco con que el PP recalbaba, cuando la fiscalía instó finalmente la ilegalización de ANV, que el PSOE debería haberlo hecho antes... para obviar que estaban de acuerdo con la medida.

Al actuar así, pierde credibilidad el establecimiento de la posición propia, que deja de formar parte de un franco intercambio de pareceres para asemejarse más al movimiento reflejo con que una pelota de tenis vuelve a uno si se la tira a la pared.

Rajoy anunció a bombo y platillo que al día siguiente de ganar las elecciones del día 9 se proponía llamar al PSOE para alcanzar ciertos consensos y pedirle la abstención para entre ambos, de este modo, aminorar la "amenaza" nacionalista.

Como ha ganado el PSOE, no está de más recordarle este asunto y reclamarle que se abstenga en la investidura de Zapatero. Pero ahora el PP prefiere esperar a ver qué propone el PSOE, como si no conociera ya cuál es el programa con que el PSOE ha ganado las elecciones. Aparte de que, en palabras de Zaplana, en línea con el guión mediático ultra, la obligación de la oposición es oponerse...

Sí, ya. Entiendo. La obligación de la oposición es oponerse al gobierno... si quien está en el gobierno es el PSOE. En cambio la obligación de la oposición es abstenerse y apoyar... si quien está en el gobierno es el PP.

Pensamiento profundo. Me suena.

18 comentarios:

Gracchus Babeuf dijo...

Puede ser un espejismo, provocado por la placidez de las vacaciones de Semana Santa. Pero tengo la intuición, el deseo y la esperanza, de que la forma de hacer oposición del PP cambie.

No espero demasiado de quien poco se puede esperar, pero, si se confirma la jubilación de Zaplana y Acebes, quiero creer que vuelva la sensatez.

No pido una oposición menos dura, pero sí más sensata.¡Que hemos oido unas cosas...!

Maripuchi dijo...

Suscribo lo dicho por M. Babeuf y añado. Espero y deseo que no se le reblandezcan las meninges al PSOE con motivo de evitar la oposición asquerosa (que no fue culpa suya) de la pasada legislatura y que sigan legislando socialmente y desde la izquierda.
Cualquier otra cosa sería, como dice Pablo Motos FRACASO ABSOLUTO!

Besos, Animal, te echaba de menos...

AF dijo...

Bien hallado, Animal.

Quiero hacerte una precisión sobre tu post: dices que el PP debería saber cuál es el programa político del PSOE porque lo ha dejado ver en toda la campaña electoral. Yo te planteo la siguiente pregunta: ¿crees que de lo dicho y hecho por Rodríguez Zapatero durante la campaña electoral podía desprenderse la intención de fraguar una mayoría política estable mediante un pacto con el nacioalismo más conservador y de derechas?

Un saludo.

ybris dijo...

Totalmente cierto.
El papel de la oposición no es oponerse sino oponer sus puntos de vista que completen o enmienden o aporten otras preocupaciones.
Ojalá no tengamos que padecer una oposición como la de la pasada legislatura.
Y es que lo malo es oponerse para derribar.
Aunque eso implique que nada se construya.

Abrazos.

M.Angel dijo...

Pues yo me temo que vamos a tener mas de lo mismo, solo hay que escuchar al pequeño talibán de la coppe.

El irredento pesimista dijo...

Preocuparse por la oposición que pueda hacer o dejar de hacer el PP es lo de menos. No van a cambiar y en cuánto se les ha pasado las "buenas intenciones" ya lo han demostrado. Ahora a lo que habrá que estar atento es a si el PSOE hace una política de izquierdas real, aunque por los compañeros de viaje que se está buscando no parece que apunte en esa dirección.

emiliano dijo...

Una de las actitudes que más me desagradaban en el PP de los últimos 4 años, es la del ninguneo permanente que el PP le ha hecho al Gobierno. Trataban al Presidente y al Gobierno como si fuesen unos mindundis, una pandillita de adolescentes. Se comportaban con una grosería muy de derechas, típica de los que creen que la chulería vende imagen. Esa obsesión de la derecha por una imagen de prepotencia, les pierde.

Decía Aguirre que los 4 años de Zapatero en el poder serían “un paréntesis”. Pensaba ella que luego volverían ellos y desharían todo lo hecho por Zapatero. Y aquí no habría pasado nada. Nadie habría cometido errores: fue la mala suerte (o la conspiración ETA-ZP) lo que les arrebató el poder.

En el fondo, se les notaba a los peperos una auténtica negación de la realidad: que ellos no gobernaban. Y que si no gobernaban, toda la culpa era suya: perdieron el poder por la estúpida aventura irakí. De ahí vienen todo sus males, y mientras no se lo reconozcan, al menos “en la intimidad”, seguirán desorientados (y los ciudadanos pagando las consecuencias).

RGAlmazán dijo...

Animal, yo creo que la oposición como es el PP, no puede ni votar de acuerdo ni abstenerse en la elección de Zapatero. Es verdad que Rajoy dijo una estupidez con aquello de pedir al PSOE la abstención si ganaba.
No se trata de oponerse a todo porque sí. Pero en la investidura es lógico, si no habría que plantearse que todos estamos de acuerdo o al menos no estamos en desacuerdo. Y eso no sería lo mejor.
Otra cuestión es la forma de cómo han hecho esta gente oposición. Desde luego sería deseable que no fueran tan mezquinos y la hicieran con tino y sin insultar ni ningunear a quien ha ganado. Con eso me daría con un canto en los dientes. Y no estoy seguro de que sean capaces.

Salud y REpública

txantxangorri dijo...

"Sí, ya. Entiendo. La obligación de la oposición es oponerse al gobierno... si quien está en el gobierno es el PSOE. En cambio la obligación de la oposición es abstenerse y apoyar... si quien está en el gobierno es el PP."

Es una vuelta de tuerca más del pensamiento único.

un saludo

txantxangorri dijo...

"Sí, ya. Entiendo. La obligación de la oposición es oponerse al gobierno... si quien está en el gobierno es el PSOE. En cambio la obligación de la oposición es abstenerse y apoyar... si quien está en el gobierno es el PP."

Es una vuelta de tuerca más del pensamiento único.

un saludo

El Hermano Montgolfier dijo...

Si el PP se abstuviera en la investidura de Zapatero, el PSOE no tendría la necesidad de pactar con nadie. Zapatero saldría elegido en segunda votación por mayoría simple, pudiendo así llevar a cabo un gobierno de acuerdos puntuales que le darían más libertad para poder cumplir su programa.
El problema es que intuyo que eso no va a pasar, y por lo tanto, a conseciencia de pactos con grupos nacionalistas, el programa del PSOE no podrá desarrollarse plénamente, y volveremos a tener comunidades privilegiadas, y las comunidades sin representación, o que queden al margen de pactos, serán las que pierdan (Andalucía, Galicia y Extremadura, como siempre, seguirán quedándose atrás).
Una lástima, no somos conscientes de lo que una simple abstención puede favorecernos a todos.

Dardo dijo...

¡Qué pena, Animal, que una entrada tan buena en la forma se agoste por un fondo tan partidario!. Lo siento; no cuela amigo -dicho con exceso de confianza-.

Muy bien todo el excursus relativo a "confrontación" (te ha faltado aquí aludir a lo bifronte de Jano Zapatero en la anterior legislatura) y a la "op-positio".

Pero una pregunta que es como una confrontación con todos Vds.: ¿De verdad me quieren hacer creer que quieren que el PSOE llegue a un acuerdo marco general con el PP o a pactar?.

Después de haberles leido; contrastar opiniones con algunos; etc.; no puedo si no contestar que de verdad -y esta entrada de Animal participa algo de ello- lo que beneficiaría de manera especial al PSOE (y parece que están en ello) es que el PP se siguiera caracterizando como el "indignado permanente" con el que es imposible pactar nada.

Hablan de insultos. ¡Oigan!. Aquí quien ha empezado a insultar al futuro Presidente del Congreso ha sido uno de los previsibles "socios". ¿Y que ha contestado el futurible Presidente?: ¡Pues que no piensa decir ni "mú"!. Pero el de Bilbao ha dicho que los cabestros "encarecen" los acuerdos. ¡Oigan; lo ha dicho el socio!.

¡Y, claro, están hablando de "acordar" entre partidos contrarios la configuración de la mesa del Congreso y la propia investidura y seguramente más....!.

¡Oigan; y eso -lo de acordar- yo de principio lo veo muy positivo!.

Pero tanto "acordar" como "pactar" significa (lo sabes muy bien estimado Animal) llegar a concesiones recíprocas. Y frente a esto; es decir, frente a lo que se está haciendo con los minoritarios; don José Blanco pretende que el PP sin más acceda a dejar uno de los puestos que le pertenecen por derecho propio en la mesa y que se abstenga en la investidura.

Una aclaración. Insisto acordar y pactar supone concesiones recíprocas; extrañas por consiguiente al entreguismo.

Pero ¿de verdad se quiere esto?. ¿O estamos en lo de siempre?: En escenificar que el PP -que por el momento está alejado del callejón de estos San Fermines con cabestros y todo- es un partido con el que no se puede pactar ni acordar nada.

Aquí convendría tener en cuenta una cosa. ¿Por qué el PSOE en su ronda de toma de contactos deja en último lugar al PP?. Eso es sintomático. No espera nada de él. Confía en que se reproduzca ese cliché tan oportuno: no tienen talante, no dialogan, etc. etc. Pero el primer contactado debería haber sido el partido más votado de los de la oposición. ¿O es que los demás iban en coalición con el PSOE?.

Yo sí soy partidario de que el PP se abstenga en la investidura. Pero no porque lo imponga don José Blanco; ni siquiera aduciendo lo dicho por Rajoy en campaña. ¡Acabáramos!. Seamos un poco serios. Los acuerdos son fruto de la negociación (de las concesiones recíprocas). Y en política no se da nada gratis. Sobre todo porque hay una derecha (parte de esos 10 millones) que no entendería que se diera algo tan significativo a cambio de nada (si oyen a la derecha radiofónica está que brama contra esta posibilidad).


Pienso que la abstención beneficiaría más al PP que al PSOE. Porque se terminaría el cliché. Y de aquí se abriría un compromiso del que surgiría naturalmente la moderación.

Pero ¿Vds. quieren que el PP se abstenga?. ¿No les reconfortaría que otra vez se retirara a sus cuarteles de invierno?.

¡Y yo que tenía algo de esperanza en estos nuevos tiempos!

Gonover dijo...

¿Por qué no iniciamos una propuesta para que algún alto cargo del PSOE se ponga al frente de la política de oposición del PP para que estemos todos felices y contentos?

Permitidme la ironía, pero es que a veces se ven fantasmas en todas partes.

Hay que tener memoria, y veremos que incluso el san PSOE también hacía oposición cuando el PP estaba en el Gobierno.

Y es que incluso los estupendos e infalibles políticos del PSOE también fueron oposición, e incluso fueron duros con cualquier política del PP.

Y también los brillantísimos políticos del PSOE, durante esta campaña, en lugar de proponer, practicamente se centraron en lo que hizo el PP hace ya ni se sabe cuántos años, y en criticar las propuestas del malo malísimo de Rajoy y sus secuaces.

Yo lo veo así, ambos partidos han hecho oposiciones feroces, y personalmente he criticado puntualmente a unos y a otros por convertir la oposición en algo sistemático. Pero hay que mirarhacia los dos lados en igualdad de condiciones.

animalpolítico dijo...

Como Gracchus, yo también he intuido a lo largo de esta semana, en que he estado fuera de casa, que Rajoy se propone una estrategia de oposición algo distinta a la desarrollada en los últimos cuatro años.

Creo que el PSOE también está pensando en una estrategia política algo diferente, como intuye Maripuchi. Algún gurú ha interpretado la primera parte de la legislatura pasada como muy arriesgada y quieren evitar elementos que hoy consideran errores. Veremos qué hacen.

Los pactos con los nacionalistas conservadores tienen que ver con el resultado electoral, AF y Rafa, y con la probable composición social del voto del PSOE. Por otro lado, IU y ERC esta vez no pueden dar los apoyos necesarios suficientes, aunque estoy seguro de que contarán con ellos.

El talibán de la COPE seguirá igual, lo que no sé es si Rajoy no intentará un cambio de rumbo. Ha sido atacado por los duros de la Brunete mediática desde el día de las elecciones.

Emiliano, sí, ese desprecio del contrario y de la realidad es una de sus perdiciones.

Rafa, Dardo, yo, de hecho, no creo importante que el PP se abstenga. Creo que no lo hará, pero señalo que el que no lo haga deja muy descarnadamente a la vista de todos cuál es la credibilidad de quien quería, en caso de ganar, pedir al PSOE la abstención para limitar la influencia de los nacionalistas, como señala Hermano.

Yo no quiero que el PSOE se deje maniatar por el PP. Pero sería muy bueno para todos que el PP volviera a la razón para dejar fuera del debate partidario temas que siempre debieron estar fuera, como la política antiterrorista. Os recomiendo vivamente el fantástico libro de Txiqui Benegas "Una ocasión perdida. Diario de una tregua", que he leído durante las vacaciones.

Si todo esto de que el PP está en el monte es un invento de los medios rojeras y de los demás partidos, Dardo, el PP tiene la importante tarea de desmentirlo a partir de mañana. Les interesa desmentirlo. Yo estaría encantado de que lo hicieran, de veras, aunque creo que electoralmente sería negativo para el PSOE, que hábilmente ha sabido ocupar la centralidad y la moderación razonable. Así lo ha visto la mayoría, no sólo yo.

Finalmente, mi estimado Gonover, interpretas, como frecuentemente he visto y leído en múltiples lugares, que someter a la crítica la política de oposición del PP es negarle la libertad de hacerla.

En lo que a mí respecta, nunca se me ocurriría tal. Eso sí, yo, como ciudadano, OPINO sobre la política de los políticos que buscan nuestro apoyo y ejercen de representantes del pueblo. Y critico aquello que me parece criticable.

Sí, Dardo, soy partidario. Nunca lo he ocultado. Pero llego a mis posiciones tras reflexión, como sabes. Y os las argumento a vosotros, mis queridos amigos, trasladando mis pensamientos según se producen. Gracias a todos por compartir aquí vuestras reacciones.

emiliano dijo...

Dardo afirma dos cosas:

-“incluso los estupendos e infalibles políticos del PSOE también fueron oposición, e incluso fueron duros con cualquier política del PP”
-“ambos partidos han hecho oposiciones feroces”

Nada más lejos de mi punto de vista. En aquellos tiempos yo votaba a IU, y la oposición de Zapatero me parecía una mariconada. Su oposición fue todo menos feroz. A nadie le apodan “Bambi” por una oposición feroz. Y no fueron duros con “cualquier” política del PP.

Oposición feroz y desmedida, la del PP estos últimos 4 años. De hecho, ha sido la oposición del PP el hecho más atípico de la pasada legislatura, no el Gobierno de Zapatero, que ha sido bastante normalito, especialmente en política antiterrorista, muy similar a la de Aznar. La oposición del PP ha sido, como mínimo, desproporcionada. Aunque sus motivos podrían ser razonables (cualquier acto de un Gobierno tiene matices criticables), su intensidad y tono han sido completamente injustificados.

El argumento de Dardo oculta el siguiente razonamiento-trampa: como los dos partidos son iguales, no podemos criticar al PP porque sería como criticar al PSOE…

Los dos partidos no son iguales, ni siquiera un mismo partido es igual a sí mismo a lo largo del tiempo (por eso era una tontería criticar a Zapatero por el GAL o la primera Guerra del Golfo, como han hecho algunos): el PSOE de Zapatero no es el de González.

Desgraciadamente para Rajoy, su partido sigue siendo el de Aznar.
Ahora tiene la oportunidad de cambiar el rumbo. A Zapatero le funcionó.

animalpolítico dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Emiliano, pero el argumento que discutes es de Gonover, no de Dardo...

emiliano dijo...

Pido disculpas a Dardo.

Gonover dijo...

Bueno, es sólo mi opinión, seguramente erronea, pero mi opinión al fin y al cabo.

No es plan de tirar de hemeroteca, pero la oposición del PSOE no fue la oposición de ZP, al que guardaron muy mucho de cualquier enfrentamiento.