Aristóteles, Política (1253a):

"Según esto es, pues, evidente, que la ciudad-estado es una cosa natural y que el hombre es por naturaleza un animal político o social; [....] Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Alicia

Gustavo Bueno Martínez es un filósofo español, autor principal del materialismo filosófico moderno en lengua española. Aunque la expresión "materialismo filosófico" se debe a Robert Boyle, Bueno es el primer filósofo en construir todo un cuerpo doctrinal y sistemático con esa concreta denominación.

Su contribución al pensamiento contemporáneo es digna de respeto. Sus incursiones recientes en el ámbito del debate político, mucho menos, para mí, no por las posiciones que mantiene, sino por la distorsión de lo que aborda. Sólo el título de su libro de 2006 nos da una idea: Zapatero y el pensamiento Alicia: un presidente en el país de las maravillas. Una idea mejor de por dónde vienen los tiros y cuál es su actitud la podemos leer aquí. Supongo que a muchos, como a mí, se os quitarán las ganas de gastaros unos euros en la particular deposición con la que podemos suponer ha contribuido, en este asunto, al "pensamiento" contemporáneo. Se trata fundamentalmente de proporcionar argumentos demagógicos a nuestra muy saludable derecha extrema nacional, por medio de ese talante tan propio de ese grupo consistente en denostar al "contrario" en lo personal y en lo público, en lo físico y en lo químico, en lo civil y en lo militar, en todo, en definitiva, pretendiendo que todo lo que proponen o aquello en lo que creen los políticos o ciudadanos progresistas lo hacen desde una profunda incultura o ignorancia o dirigido a capturar la voluntad de ciudadanos incultos o ignorantes. Uno puede dedicar un ratillo al debate de Intereconomía TV, cada noche desde las diez o así, para degustar un poquillo de lo que hablo. También tenemos al orondo César Vidal patrocinado por los obispos, quien a la sombra de su insultador colega matutino, pasa por ¡moderado! O ese novelista increíble... increíblemente petardo llamado Juan Manuel de Prada, que visita los estudios de Intereconomía con frecuencia, o nos deleita con columnas en la prensa afín.

Esa superioridad moral o intelectual de la que creen estar imbuídos les lleva a aceptar mal eso de que los votantes de la derecha sean tildados de "tontos de los cojones". Tan mal que no caen siquiera en la cuenta de que eso es lo que hacen ellos cada día acerca de los votantes de izquierdas, también conocidos como "bases lelas".

Lo curioso es que todo esto es un paradójico juego de espejos. Una gran mayoría de intelectuales, no en España sino en todo el mundo, son personalmente de una tendencia política izquierdista o progresista. Y no estoy hablando de Miguel Bosé o de Ramoncín. Estoy hablando, por ejemplo, de un 80% de la comunidad universitaria. Y una aplastante mayoría, por ejemplo, de pequeños agricultores jubilados de la meseta castellana, en muchas ocasiones analfabetos funcionales, son votantes de la derecha. No diré más.


Así volvemos a Gustavo Bueno y su "pensamiento Alicia", en un estúpido y distorsionador intento denigratorio personal del ciudadano que los españoles hemos elevado democráticamente a la alta magistratura de la presidencia del gobierno.

El bueno de Bueno, tan culto él, no cayó en algo muy importante. Hay un verbo griego antiguo, letho, que significa "ocultar". Y hay un sustantivo que significa literalmente "des-ocultación, revelación", de donde "verdad": a-letheia. Si Bueno hubiera sido bueno y se hubiera estudiado sus lecciones de griego sabría que del griego aletheia, "verdad", procede el nombre de Alicia. Alicia es la verdad. Estoy convencido de que Lewis Carroll sí lo sabía.

Paradójicamente el libro denigratorio de 2006 se titula "el pensamiento verdadero", sin que el bueno de Bueno se haya percatado.

10 comentarios:

Maripuchi dijo...

Viva la inspiración, Animal!!

Por cierto, mi profa de filosofía era fan del "bueno" de Bueno... en fins, tiene que haber de tó...

Besos grandes!

Llave tercera dijo...

Animal, has escrito "en una estúpido y distorsionador..". Se te ha colado una "a". No es necesario que publiques este comentario, claro, es solo que a mí me da mucho coraje (como decimos en mi tierra) cuando unos días después me doy cuenta de detalles así en mis entradas. Sí, soy un pejiguera y un jartible(como también decimos en mi tierra), que le voy a hacer.

Un abrazo.

Juan dijo...

Te ha faltado decir, estimado Animal, que don Gustavo Bueno, además de ser el creador del materialismo filosófico moderno en lengua española, es partidario de lo que él denomina "la pena capital". Supongo que será por eso por lo que 1 de cada 3 jóvenes es partidario de la pena de muerte. Seguro que son fervientes seguidores suyo.

Gracchus Babeuf dijo...

Gustavo Bueno ha caido en el pesebrismo. A Gabino de Lorenzo, le llama "Lorenzo de Medicis", y a cambio el alcalde ovetense patrocina a Bueno, y a su hijo, con dinero público. Eso es un mecenas, y lo demás es cuento.

De todas maneras, me resulta llamativo el giro de un pensador de categoría, que decide investirse como defensor de "la nación española", o filósofo de "gran hermano".

animalpolítico dijo...

Gracias, Maripuchi. Como digo, Bueno es/era un pensador muy respetado. Otra cosa es su incursión en la política, que me resulta intragable, no por sus posiciones (que no comparto), sino por sus argumentos, algo más grave en una persona del nivel que a él se le supone.

animalpolítico dijo...

Gracias, Llave, por tu indicación. De hecho, al corregirla he encontrado otro error. Es lo malo de escribir deprisa después de un largo día de trabajo.

animalpolítico dijo...

No sabía, Juan, lo de la pena capital, pero creo que le cuadra a su persona política.

Tienes razón, Gracchus. Yo creo que esta actividad marginal en la que se ha metido es una forma de prostitución innoble de su prestigio intelectual.

El Valín dijo...

Aquí, en las cercanías geográficas al Sr. Bueno suele oirse frecuentemente ante sus opiniones extra-filosóficas: "Es que está mayor".

Juan dijo...

Lo de la pena capital, a él no le gusta llamarla pena de muerte, lo explicó hace ya varios años en un programa de debate de la 2 de TVE, durante los años gloriosos del reinado de su admirado Ánsar.

Loc@ dijo...

Muy bueno... tu, no Bueno.
Quedote redondo, si señor.
Un abrazo. PAQUITA