Aristóteles, Política (1253a):

"Según esto es, pues, evidente, que la ciudad-estado es una cosa natural y que el hombre es por naturaleza un animal político o social; [....] Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."
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martes, 10 de marzo de 2009

You'll never walk alone, pero con el corazón partido




Hace dos o tres años pasé una semana en Liverpool, esa ciudad industrial del norte de Inglaterra donde crecieron y se hicieron grandes los Beatles. Es un lugar con una historia admirable de coraje y entrega, de la lucha del ciudadano humilde para abrirse paso. Relacionado desde el principio de la industrialización inglesa con la explotación del trabajador y con la emigración en busca de sueños de una vida mejor al otro lado del mar. Junto a su ría hay un precioso museo de la emigración, con imágenes, documentos y estadísticas de todos aquellos seres llenos de sueños que desde los mismos alrededores de la ciudad o desde el resto del norte del país o desde Irlanda pasaron por el puerto de Liverpool en dirección a la estatua de la Libertad. Con detalles de los naufragios que se produjeron, con todas esas vidas perdidas con mucho menos glamour que en el caso del Titanic. Con las condiciones de vida a bordo, incluso si salía bien, y otros muchos detalles valiosos.
Liverpool es una ciudad del norte. Inglaterra está dividida entre un sur rico y elegante y un norte pobre, currante, industrial y honesto. Es una división profunda, secular, que se nota hasta en el acento. Liverpool, Manchester o Newcastle frente a Londres y sus elegantes vecinos de Oxford o Cambridge. Eso da a los enfrentamientos futboleros entre equipos del sur y del norte una faceta que sobrepasa al fútbol.
Si además el equipo del sur viene de Londres y son los nuevos ricos del elegante barrio de Chelsea, aún más.
Por eso son tan intensos sus enfrentamientos directos. Esta noche se enfrentan a otros ricos sureños. Los del Real Madrid, de cuyos colores soy seguidor de un modo poco cerebral.
Si pasa el Madrid, me alegraré por mis colores. Pero sentiré la derrota del Liverpool. Si pasa el Liverpool lamentaré la enésima eliminación blanca en octavos de la Champions, pero me alegraré por la mitología del norte trabajador.
La letra de la canción, que también reclaman como suya los hinchas del Celtic de Glasgow y los del Fulham, se ha convertido de modo muy reconocible internacionalmente como el himno del estadio de Anfield. En la hermosa tradición de la clase trabajadora, los hinchas adoran a Benítez, el entrenador madrileño, o a Luis García o a Xabi Alonso o a su extraordinario portero Reina, hijo del legendario portero del Atleti que recuerdo en la tele en blanco y negro de mi infancia. Os dejo con el himno, que podéis seguir en el vídeo...

When you walk through a storm, (Cuando caminas a través de una tormenta)
Hold your head up high, (mantén la cabeza alta)
And don't be afraid of the dark. (y no te asustes de la oscuridad)
At the end of a storm, (Al final de la tormenta)
There's a golden sky, (hay un cielo dorado)
And the sweet silver song of a lark. (y el dulce sonido de plata de una alondra)
Walk on through the wind, (sigue caminando pese al viento)
Walk on through the rain, (sigue caminando pese a la lluvia)
Though your dreams be tossed and blown... (aunque tus sueños sean machacados y pisoteados)
Walk on, walk on, (sigue, sigue)
with hope in your heart, (con esperanza en tu corazón)
And you'll never walk alone... (y nunca caminarás solo)
You'll never walk alone. (nunca caminarás solo)
Walk on, walk on, with hope in your heart, (sigue caminando, sigue, con esperanza en tu corazón)
And you'll never walk alone... (y nunca caminarás solo)
You'll never walk alone. (nunca caminarás solo).

lunes, 23 de junio de 2008

Treinta años no son nada

1978 Mundial de Argentina. Recuerdo el casi-gol de Cardeñosa, prácticamente a portería vacía, contra Brasil y el público argentino a nuestro lado. España terminaría eliminada en la primera fase. En mi yo futbolero e infantil comenzó el largo peregrinar y sufrir con el equipo de mis amores, la selección española. Se fundirá años después con las lágrimas de mi hijo...

1980 Eurocopa de Italia. No recuerdo el campeonato. España no pasó de la primera fase y la campeona fue Alemania.





1990 Mundial de Italia. Alemania terminaría ganando esta vez. España cayó en octavos ante Yugoslavia. Míchel esquivó el balón de una falta para que no le diera en la cara, en el último minuto. Gol y a casa.






2004 Eurocopa de Portugal. Los anfitriones volvieron a enviarnos a casa. Esta vez fue Portugal y en la primera fase. Pero los dioses griegos nos vengaron en la final...


2008 Eurocopa de Austria y Suiza. España llega, de momento, a semifinales. Elimina a Italia en cuartos, un 22 de junio, y por penaltis. Primer partido oficial en que España derrota a Italia desde 1920, gracias a un monstruo que no es galáctico sino de Móstoles.

¿Comprendéis ahora por qué estoy hoy afónico? Las lágrimas de alegría de mi hijo me han devuelto a 1978. Porque treinta años no son nada.

miércoles, 2 de mayo de 2007

You'll never walk alone!




Hace un par de años pasé una semana en Liverpool, esa ciudad industrial del norte de Inglaterra donde crecieron y se hicieron grandes los Beatles. Es un lugar con una historia admirable de coraje y entrega, de la lucha del ciudadano humilde para abrirse paso. Relacionado desde el principio de la industrialización inglesa con la explotación del trabajador y con la emigración en busca de sueños de una vida mejor al otro lado del mar. Junto a su ría hay un precioso museo de la emigración, con imágenes, documentos y estadísticas de todos aquellos seres llenos de sueños que desde los mismos alrededores de la ciudad o desde el resto del norte del país o desde Irlanda pasaron por el puerto de Liverpool en dirección a la estatua de la Libertad. Con detalles de los naufragios que se produjeron, con todas esas vidas perdidas con mucho menos glamour que en el caso del Titanic. Con las condiciones de vida a bordo, incluso si salía bien, y otros muchos detalles valiosos.
Liverpool es una ciudad del norte. Inglaterra está dividida entre un sur rico y elegante y un norte pobre, currante, industrial y honesto. Es una división profunda, secular, que se nota hasta en el acento. Liverpool, Manchester o Newcastle frente a Londres y sus elegantes vecinos de Oxford o Cambridge. Eso da a los enfrentamientos futboleros entre equipos del sur y del norte una faceta que sobrepasa al fútbol.
Si además el equipo del sur viene de Londres y son los nuevos ricos del elegante barrio de Chelsea, aún más.
Ayer David pudo con Goliath. Y vivimos de nuevo esa maravilla que da el fútbol inglés, que es algo más que los hooligans. El público con sus cánticos y su colorido. Un público entregado que aguantó sin una queja que se le anulara un gol en la prórroga de una semifinal de la Liga de Campeones por un más que dudoso fuera de juego...
Y la letra de la canción, que también reclaman como suya los hinchas del Celtic de Glasgow y los del Fulham, pero que se ha convertido de modo muy reconocible internacionalmente como el himno del estadio de Anfield. En la hermosa tradición de la clase trabajadora, los hinchas adoran a Benítez, el entrenador madrileño, o a Luis García o a Xabi Alonso o a su salvador anoche, el portero Reina, hijo del legendario portero del Atleti que recuerdo en la tele en blanco y negro de mi infancia. Os dejo con el himno, que podéis seguir en el vídeo...

When you walk through a storm, (Cuando caminas a través de una tormenta)
Hold your head up high, (mantén la cabeza alta)
And don't be afraid of the dark. (y no te asustes de la oscuridad)
At the end of a storm, (Al final de la tormenta)
There's a golden sky, (hay un cielo dorado)
And the sweet silver song of a lark. (y el dulce sonido de plata de una alondra)
Walk on through the wind, (sigue caminando pese al viento)
Walk on through the rain, (sigue caminando pese a la lluvia)
Though your dreams be tossed and blown... (aunque tus sueños sean machacados y pisoteados)
Walk on, walk on, (sigue, sigue)
with hope in your heart, (con esperanza en tu corazón)
And you'll never walk alone... (y nunca caminarás solo)
You'll never walk alone. (nunca caminarás solo)
Walk on, walk on, with hope in your heart, (sigue caminando, sigue, con esperanza en tu corazón)
And you'll never walk alone... (y nunca caminarás solo)
You'll never walk alone. (nunca caminarás solo).