Aristóteles, Política (1253a):

"Según esto es, pues, evidente, que la ciudad-estado es una cosa natural y que el hombre es por naturaleza un animal político o social; [....] Y la razón por la que el hombre es un animal político (zôon politikón) en mayor grado que cualquier abeja o cualquier animal gregario es evidente. La naturaleza, en efecto, según decimos, no hace nada sin un fin determinado; y el hombre es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La simple voz, es verdad, puede indicar pena y placer y, por tanto, la poseen también los demás animales -ya que su naturaleza se ha desarrollado hasta el punto de tener sensaciones de lo que es penoso o agradable y de poder significar esto los unos a los otros-; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya que es particular propiedad del hombre, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado."
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jueves, 8 de enero de 2009

Solidez


La solidez es precisamente lo que el Sr. Aznar destaca como talento especial de Sarah Palin, vicepresidenta por ahora frustrada de los Estados Unidos y lideresa visible del ala neocon tan del gusto del casi amigo del alma de Bush junior. Quizá Aznar no se refiera sólo a la solidez de los muslos de la gobernadora de Alaska, en línea con muchos dignos representantes de lo neocon entre nosotros. Ya sabemos que tiran más dos tetas que dos carretas...

Como Mª Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del gobierno de España, que apareció una vez en una entrevista en Vogue, ahora el melenas de las Azores es entrevistado en Vanity Fair, la "feria de la vanidad". En su día inventaron el cariñoso apelativo de "la de la Vogue" para referirse a la vicepresidenta. Estamos a la espera de la ocurrencia cariñosa para referirse al expresidente a partir de hoy. ¿Quizá Ansarvanity?

Pero parece que la solidez de Palin no es sólo por las tetas o los muslos. Parece ser que Aznar se refiere a que es muy melona ella, que dicen en mi pueblo, muy cabezona. Muy de no caerse del burro. Que no, que tú descenderás del mono, pero yo no. Que no hay problema en cazar desde un helicóptero y que si se acaba el combustible, haremos nuevas prospecciones en Alaska desde donde se ve Rusia en días despejados. Esto son convicciones sólidas.

Las convicciones líquidas y gaseosas para Aznar son las de los americanos que votan a Obama, “un exotismo histórico y un previsible desastre económico”, y olvidan premiar al viejo George, quien “será recordado por la Historia como el gran estadista que es”.

De los tres estados de la materia el que más encaja con Palin, con Bush y sobre todo con Aznar es el sólido. Especialmente en el rostro. Por cierto, el cemento no es ni líquido ni gaseoso.

martes, 25 de noviembre de 2008

Nuevas generaciones

Pág. 7 de El Mundo. 16 de noviembre 2008.

Por todos lados. Por todos lados los ves, los oyes, los hueles, los palpas, los paladeas. Se les entiende todo, todito. Nunca se fueron, pero han vuelto. Y eso que esta afirmación parece metafísicamente imposible. Pero sí, me reafirmo. Nunca se fueron, pero han vuelto.

En 1936 los fascistas españoles y una buena parte del ejército profesional se alzaron contra la legalidad vigente, la 2ª república española. La Iglesia católica y los conservadores tradicionalistas se sumaron al carro. Tres años y casi un millón de muertos después estalló la paz de Franco, con los millares de desubicados invisibles en las cárceles, con millares de muertos en el lado equivocado de las cunetas, con millares de héroes en las placas eclesiales clavadas a la luz de la historia de los buenos.

El primer año de la victoria vio el inicio de una larga campaña de márketing blanqueador que pretendía dejar la conciencia colectiva y la historia de una gran calamidad más blancos y puros que las sábanas de la abuela lavadas con Perlán en tu Balay favorita.

Una campaña que duró décadas. La muerte de un caudillo de Ferrol y la extinción de su régimen desembocó en el sistema democrático del perdón, el olvido y la vista hacia adelante. Se inició, en el ámbito profesional de la historiografía, en el estudio de la historia en las universidades y entre los profesionales de la misma, una reubicación de los hechos, una recuperación de los datos, una tímida divulgación.

Treinta años después de aquellos maravillosos años setenta, los Pío Moa, los César Vidal, los imitadores sin fin de los Arrarás o Ricardo de la Cierva, han seguido, impasible el ademán, la noble tarea de sus predecesores. Hace unos meses, D. Pío, la figura emblemática de los pseudohistoriadores neofranquistas, nos instruía diciendo que "Franco no aniquiló a los rojos, los escarmentó". Con ocasión de la última efemérides de su muerte, insistía en que Franco ha sido “el político de mayor envergadura en la España de los dos últimos siglos”, sin dejar claro si se refería a la envergadura física. Aunque supongo que no...

Sobre estos personajes he escrito muchas veces y ya me aburren. Pero creo que nuestro tiempo no está siendo lo suficientemente perspicaz en lo que se refiere a la carcoma del sistema de libertades que suponen. Tienen acceso a grandes editoriales, que publican sus libros, de tiradas millonarias, dirigidos a un público neofranquista, curioso, imbécil o incauto. Tienen acceso a los grandes medios de comunicación, que los publicitan y los lanzan al estrellato. El Mundo, la COPE, Intereconomía, La Razón o el ABC, en mayor o menor medida, son colaboradores necesarios.

Y alcanzan el debate político porque nuestro sistema, que no tiene un partido de extrema derecha porque no lo necesita (el PP cubre la necesidad), alimenta a los antisistema de la historiografía.

No hay historiador de relieve que comulgue con que la guerra la inició el PSOE en 1934 en Asturias. Esto es, desde un punto de vista científico, una memez neofranquista. Pero Esperanza Aguirre, que preside el gobierno madrileño además de ser opositora perpetua al cargo de lideresa nacional del PP, afirma ahora que "el PSOE sí que tiene un pasado violento", mencionando el asesinato de Calvo Sotelo como desencadenante de la Guerra Civil. Es decir, echando la culpa de la guerra a los rojos. Como hacía Franco, talmente. Como hace Moa y toda la derecha mediática montaraz que ha secuestrado la ideología ausente del centro derecha.

Me comentaba mi cuñado el domingo que había visto por la mañana un debate en un programa religioso retransmitido por Televisión Española (televisión pública de un país aconfesional) en el que un señor con alzacuellos recordaba con lamento la situación grave de los ciudadanos europeos en los años treinta, con los gobiernos criminales de Mussolini, Hitler y... Azaña... ¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!! Franco no. Franco no tuvo más remedio que parar los pies a las hordas rojas de Moscú y Pepiño Blanco.

Jorge Fernández Díaz, diputado del PP, hoy mismo, en el Congreso, ha vuelto a relacionar el año 36 con la actualidad, acusando al PSOE por los problemas de seguridad durante los meses previos a la guerra y, de paso, por la sentencia reciente de un juez de Valladolid acerca de la presencia de crucifijos en un colegio público, señalando que es "algo tan actual como ahora que ya están retirando crucifijos".

Como decía, nunca se fueron, pero han vuelto. Son las nuevas generaciones. Ya lo dicen ellos.

viernes, 25 de enero de 2008

La culpa es de los persas

Sí, yo creo que los persas iniciaron el golpe de Berlusconi quinientos años y pico antes de Cristo. En aquel momento eran la primera potencia del rico oriente. Y habían ido conquistando las ciudades griegas de la costa egea de lo que hoy llamamos Turquía (los turcos no habían llegado entonces, vivían en el centro de Asia): Mileto, Samos, Quíos, Éfeso, Lesbos, Clazomenas, Halicarnaso, Rodas, Focea... La historia terminaría desembocando en las guerras médicas, que, aunque lo parezca, no fueron guerras entre los médicos de la Seguridad Social y los de la privada, sino las guerras de griegos o helenos contra persas o medos. Los medos eran buenos en el arte de la medicina, por ello este arte pasó a denominarse 'arte médico'.

Las guerras médicas terminaron con importantes victorias griegas (Salamina, Maratón), pese a alguna derrota notable (Termópilas). La balanza se inclinó del lado heleno, pero el miedo fue usado, como siempre, para que algunos se hicieran con la hegemonía. Atenas, en este caso. Aunque no le duró demasiado. Los griegos eran expertos de la desunión y entre Esparta, Tebas y luego Macedonia, se ocuparon de devolver a Atenas a su lugar.

Hacia el 540 a. C., por la presión de los persas, un grupo de colonos de la ciudad jonia de Focea, había viajado a Italia y fundado en la Campania la ciudad de Elea (Ελαία, Elaia), hoy Velia (40°09'34''N / 15°09'16''E), en una comarca habitada por el antiguo pueblo de los enotrios, que no cenutrios. Foceos eran también los que fundaron Marsella, Rosas o Ampurias, entre otras ciudades del occidente, sembrando la semilla jonia.

Las colonias griegas en el sur de Italia justificarían la denominación de Magna Grecia para esta región. En la ciudad de Elea surgiría poco después la llamada Escuela Eleática de filosofía, representada especialmente por Parménides y Zenón de Elea, y fundada por Jenófanes, jonio también, de Colofón, y establecido en Elea.

Parménides (Παρμενίδης), nacido hacia el 510 adC y muerto hacia el 450, es de quien (según Platón) Sócrates dijo: "venerable y temible a la vez (...) se me reveló en él una magnífica y muy poco frecuente profundidad de espíritu" (Teeteto 183 e). Pero la frase más repetida del eleata es eso de que "el ser es y es imposible que no sea; el no ser no es y es imposible que sea".

En Italia nació, en Italia lo dijo.

Los italianos se parecen demasiado a nosotros. Compartimos demasiado. En Italia un más que peculiar líder político-empresario de éxito envuelto en mil escándalos, perdió hace menos de dos años las elecciones generales ante el centro izquierda. Por los pelos. Su coalición de partidos de centro-derecha es, y es imposible que no sea, dueña del timón de la nave del estado, considera. A esta consideración se ha visto reducida su acción política de estos veinte meses. La coalición de centro-izquierda de Prodi ha terminado por romperse.

Los italianos son como nosotros, pero han llevado siempre todo plus ultra. Son republicanos, nosotros sólo tenemos un rey bastante republicano. De acuerdo con su sistema el presidente, que se llama Napolitano, y Nápoles no está muy lejos de la patria de Parménides, está deshojando la margarita: la solución no es fácil, es imposible que sea fácil. Aunque no es imposible (hay poderes mágicos), quizá Berlusconi no logre apoyos en las cámaras actuales. La salida sería nuevas elecciones, en las que las encuestas dan por ganador a... Berlusconi que no es líder de la oposición, es imposible que lo sea. Porque el poder es intrínseco a la derecha y es imposible que no lo sea.

En la huerta murciana el pensamiento eleata-berlusconiano se expresa así: alomojó "para ser presidente, "si se ganan las elecciones", sólo son precisos los votos que obtenga "tu partido", siempre, claro que tu partido sea el PP. Si "tu partido" gana ofrecerá al PSOE un 'consenso' consistente en que "así son las cosas y así se las hemos contado". Si tu partido es cualquier otro, lo que tiene que hacer es pedirle permiso y opinión en todo al PP, para llegar a un consenso con el PP, que, es tan generoso, y es imposible que no lo sea, que dará su apoyo al PSOE... siempre que gobierne siguiendo las intrucciones de Génova, que también está en el Mediterráneo occidental. Lo que digo, la culpa es de los persas, que nos mandaron hacia acá a los jonios. Y es imposible que no sea.

miércoles, 23 de enero de 2008

Detrás


martes, 22 de enero de 2008

Liturgias

Papiro con un fragmento del Alcibíades de Platón
El deslizamiento semántico, la verdad, ha sido grande. La liturgia es hoy para nosotros, principalmente, algo que relacionamos con celebraciones religiosas, o, como mucho, con ceremonias de otro tipo que asemejamos, de algún modo, a una celebración religiosa.

Lo curioso es que la palabra liturgia procede de un término griego, λειτουργια (leitourgía), que significaba literalmente "trabajo para el pueblo". En griego no tenía connotaciones religiosas, sino que hacía referencia a todo tipo de obras o acciones realizadas generosamente en favor del pueblo; incluyendo aquí la función pública, la carrera militar o la carrera política. Luego se especializa en el ámbito de la celebración religiosa, en el que también, desde luego, es posible sufragar generosamente gastos del culto a la divinidad. Y de ahí a hacer referencia a la ceremonia o el boato, un pasito.

En la Grecia antigua, salvo en el caso de clases populares que no podían hacer frente a ello, los individuos iban a la guerra con armamento adquirido por ellos mismos. Y se dedicaban a liderar al pueblo en el ámbito político ciudadanos lo suficientemente ricos como para no necesitar su tiempo para ganarse la vida. Ciudadanos que, por supuesto, no cobraban sueldo alguno, sino que, con gran frecuencia, hacían frente a obras en beneficio del pueblo con dinero de su propio bolsillo. Toda esta prestación era leitourgía.

Me he acordado de esto estos días. Ha sido a raíz de la dosis cotidiana de COPEdona. Ahora resulta que la derecha más radical, episcopal ella, ha descubierto un nuevo héroe. Tras los palos del día al muñeco gallardón, llegó la hora de las loas y la hagiografía, tradición eclesiástica donde las haya. Pizarro, nombre de conquistador, es el salvador. Un valor habitual de la derecha es que estamos en crisis y necesitamos que nos salven. Generalmente es un valor que surge cuando no gobiernan ellos.

Aparte del currículum mítico del gran empresario (en el que se omiten convenientemente los efectos beneficiosos para ambos de la amistad con el secarón de Valladolid), algo de lo que he hablado recientemente, la argumentación que muy claramente desarrollaron varios contertulios (lo de varios es un decir, a veces me planteo si Losantos no será ventrílocuo y todo lo que oímos son los discursos de sus personajes), es básicamente la que sigue:

  1. Pizarro es muy bueno buenísimo porque es un empresario de éxito que está forrado;
  2. Como YA está forrado, y no como esos sociatas que le critican que no sabemos cómo se atreven, no hay peligro de que entre en política A FORRARSE (no, no se referían a Zaplana, ya lo pensé yo, pero no, porque Zaplana es amigo de ellos y de Zaplana no hablaban);
  3. El peligro en la política es esos hombrecillos que no han ganado nada en su vida ni han hecho nada más que política.

El argumento es francamente sorprendente. Por la misma regla de tres, el problema en la medicina es que está llena de gente que no ha ganado en su vida nada más que su sueldo de médicos. Yo me acordé de la Grecia antigua. ¡Qué diantres, es que yo tampoco he ganado nada en la vida más que mi sueldo! Soy un peligro para la Universidad. Si el Rector encontrara a otro Pizarro, seguro que podía pensar que haría él mi trabajo mejor que yo. Espero que a ningún Pizarro le interese. Es más. No creo que le interese...

Me acordé de la Grecia antigua. Pero también de Alejandro Sanz. Porque no es lo mismo. Un Alcibíades no cobraba un dracma del erario público ateniense, sino que, si era necesario, ponía de su bolsillo. Casi que no veo yo a Pizarro poniendo de su bolsillo para aliviar a la Seguridad Social. O perdonando el sueldo. Máxime teniendo en cuenta cómo se fue subiendo el sueldo cada año que estuvo, por decisión digital del gestor de la caja pública, un señor con bigotes, al frente de Endesa. Los casi 13 millones DE EUROS de indemnización tras dejar la empresa ex-pública (para pasar a los pocos meses a otra, Telefónica) es, desde luego, un notable éxito empresarial. De la empresa que Pizarro tiene entre él, su bolsillo derecho y su bolsillo izquierdo. Aunque alomojó no tiene bolsillo izquierdo, sino sólo dos derechos.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Lanzarote no oye

Como sabéis, en esta vieja ciudad, de rancio, duro y frío carácter mesetario, acorde con el clima, tenemos un alcalde de apellido subtropical que ha ganado cuatro veces las elecciones locales con mayoría absoluta. Ganó cierta relevancia en la política nacional del PP del comienzo de la legislatura por la resistencia desmesurada al traslado de ciertos legajos a Cataluña, ya sabéis, coqueteando incluso, de modo preocupante, con posiciones neofranquistas. Sus modos son habitualmente peculiares, como puede dar fe, por ejemplo, el líder local del PSOE, Fernando Pablos, al que ningunea e insulta de modo habitual, un mequetrefillo sociata que, total, es profesor de matemáticas en la universidad. El mismo talante ha mostrado con quienes, por dos veces, han sido capaces de reunir cerca de 40.000 personas en la plaza mayor, suficientes, por cierto, para elegir un nuevo alcalde.

He dedicado periódicamente entradas a tan noble paladín de la charrería, en las que me ha resultado difícil ocultar alguna valoración, aunque lo he intentado, que conste. En esta ocasión, tenemos suerte. Os presento un vídeo que se comenta solo (por cierto, el concejal alto del principio me vendió hace años mi primer coche en la Ford... ¡si lo llego a saber! ...). Es un poquillo largo, pero no tiene desperdicio. Especialmente esclarecedor es el último minuto y medio. Apabullante. No os quiero robar más tiempo...


lunes, 3 de diciembre de 2007

El marco del terror


Recuperando a Lakoff, analicemos un elemento persistente en el debate político español de los últimos años. El terrorismo. Conocemos dos fenómenos terroristas contemporáneos en nuestro país. El terrorismo de ETA y el llamado islamista o internacional.

De modo tautológico podríamos decir que la responsabilidad de cualquier acto terrorista es de las personas que, movidos por los estímulos que sean, recurren a la violencia para intervenir en la vida de la polis. Igual que quien quiere ganar un partido de fútbol lesionando a todo el equipo rival. Para ganar de modo limpio hace falta ser mejor que el contrario o tener algún golpe de fortuna. Pero si uno se carga a patadas a todo el equipo contrario, meter goles a portería vacía se antoja como una empresa bastante sencilla. El reino del terror responde a la estrategia de quienes, ante una divergencia entre ciudadanos, la resuelve con sangre; con goma 2 y el tiro en la nuca.

Establecida la obviedad, ha habido a lo largo de años una lluvia fina, en palabras de Aznar, particularmente ignominiosa. Se ha creado un frame o marco lakoffiano. El marco deja establecido que el único partido político que es oponente real, de corazón, de ETA es el PP. Hoy mismo lo remachaba, como viene siendo habitual, el comunicador estrella de la cadena de los obispos, colaborador(es) necesarios con la causa. Como éste es el marco, por ello los estrategas del PP pensaron el 11 de marzo de 2004 que "si ha sido ETA tenemos mayoría absoluta, si han sido los islamistas, perdemos". Y actuaron en consecuencia.

Una vez que con mucho esfuerzo, lluvia fina, y machacona política de propaganda apoyada por los medios afines, se ancla en la conciencia colectiva la idea de que el PP combate a ETA más, mejor y con más éxito que nadie, los detalles o, dicho de otro modo, la realidad no encaja, no se abre paso, no tiene la relevancia que se esperaría. El marco es la verdad inmutable, los argumentos que lo contradigan no pueden ser verdad. Y en cualquier caso, en democracia, la verdad no es la verdad, sino la creencia del que vota.
  • ¿Que el PSOE logra un acuerdo parlamentario amplísimo para iniciar un proceso de diálogo con ETA tras una tregua anunciada por ésta? Lo hace porque comparte las tesis de ETA, o porque se rinde para perpetuarse en el poder, o porque aplica tácticas de apaciguamiento cobarde del terrorista, etc.
  • ¿Que no hay el más mínimo argumento objetivo que permita mantener que los socialistas son amigos de ETA y comparten sus objetivos? Alomojó es que lo ocultan para mantenerse en el poder, porque sus 'excusas' no coinciden con el marco, y si condenan a ETA, la condenan poco y para fingir.
  • ¿Que el PP también dialogó? Bueno, pero eso no fue lo mismo. Ellos sólo fueron a constatar que ETA se rendía. Además, recordemos el marco. El PP combate a ETA. El PSOE se rinde o comparte sus objetivos, lo que convenga en cada momento.
  • ¿Que hay un Pacto Antiterrorista que establece que no se usará el tema para el debate partidario? Sí, pero quien rompe el Pacto es el PSOE al no respetar el consenso, o, dicho de otro modo, al no amoldarse a las directrices que hoy, desde la oposición, marca el PP, contrarias, por cierto, a las que adoptó en 1998, cuando gobernaban ellos.
  • ¿Proceso de paz? ¿Cómo 'paz' si no hay guerra? ¿Que el PP también usó la expresión en 1998? ¿Y quién se va a parar en esos detalles si el marco dice que el PP combate a ETA y El PSOE se rinde?
  • ¿Sale de prisión algún etarra al cumplir su condena de acuerdo con el código penal del franquismo? La razón es que Zapatero está dando a ETA todo lo que pide. ¿Quién se va a parar a mirar que, con Aznar, hubo acercamientos masivos de presos de ETA al País Vasco o que se excarcelaron a decenas de ellos? Recuerda lo que dice el marco.
  • ¿Que el proceso de paz va bien? Es porque Zapatero se rinde, recuerda el marco. ¿Que va mal y vuelve a haber muertos? Es porque Zapatero les dio alas, se han puesto chulitos y ahora matan. ¿Que matan menos que cuando gobernaban ellos? Sí, pero es porque Zapatero les da todo lo que quieren. Y si matan es porque les da alas. Porque recuerda lo que dice el marco.
  • ¿Alcanza acuerdos el PSOE con fuerzas nacionalistas? Es porque quiere romper España, como los etarras, sus amigos. Recuerda el marco.
Con tanto fantasma, en España hoy es imposible una manifestación unitaria frente a ETA. Porque la mitad casi de los manifestantes se manifiestan contra la otra mitad, y no contra ETA. Y el alcalde del PP de Vega de Infanzones, el pueblo leonés del que procedía el joven Guardia Civil cobarde y vilmente asesinado (24 años), ha puesto en román paladino lo que tiene estipulado el marco. Y se ha olvidado de la realidad: el Gobierno de Zapatero "es más culpable del atentado que los terroristas", dice. El tipo que empuñaba la pistola no está presente en el marco.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Salgamos de Matrix

Mi admirado Evaristo, rey de la baraja, hace tiempo que ha venido hablando del lingüista George Lakoff, un reputado gurú del pensamiento progresista contemporáneo en los Estados Unidos. George Lakoff, (1941–), es profesor de Lingüística en la Universidad de California, Berkeley. Fue unos de los fundadores de la Semántica generativa en lingüística en los 60, fundador de la Lingüística cognitiva en los 70, y uno de los investigadores de la Teoría neural del lenguaje en los años ochenta. Entre 1965 y 1969 enseñó en Harvard. Luego en Stamford, y desde 1972 en Berkeley.

Como lingüista que soy, siento una especial atracción hacia sus teorías. Su idea central es que la metáfora, más allá de ser un aspecto formal del lenguaje, nos permite estructurar determinados conceptos a partir de otros. La forma en que realizamos este proceso depende de nuestra experiencia directa en el mundo, a través de nuestro cuerpo. (Por ejemplo, estructuramos el tiempo, un concepto de mayor abstracción, en función del espacio y nuestra experiencia de él, por lo que hablamos del futuro como algo que está delante, y del pasado como algo que se encuentra detrás de nosotros). Gran parte de nuestros conceptos se estructurarían de esta forma. Además, la comprensión de un sistema conceptual estructurado metafóricamente hace discutible el concepto de verdad absoluta, llevando a pensar en una verdad culturalmente relativa.
Esto tiene implicaciones muy profundas para el estudio de las Ciencias sociales, incluyendo la política. Uno de sus libros más influyentes es Don't Think of an Elephant: Know Your Values, Frame the Debate, Chelsea Green Publishing, 2004, publicado en español como No pienses como un elefante, Madrid: Editorial Complutense (2007).

¿Qué tiene que ver la neurolingüística con la política? Al parecer bastante, si juzgamos por el entusiasmo que despierta entre los medios demócratas y progresistas de EEUU la teoría de George Lakoff. Los miles de personas que hacen cola para escucharle no vienen movidos por un interés científico, sino por su frustración política. Les quema el sentimiento de ver como sus conciudadanos siguen votando a George W. Bush y a los neoconservadores a pesar del deterioro de su nivel de vida y de la continuación de una guerra que rechaza la gran mayoría de la población. No es sólo el miedo al terrorismo o un nacionalismo mal entendido, les dice Lakoff. Es, según él, la capacidad de los estrategos republicanos de activar estructuras mentales inconscientes que motivan nuestros comportamientos sin prestar atención a la racionalidad de nuestros intereses o a los datos de la realidad. Lakoff se ha convertido en el símbolo de una regeneración de la política demócrata estadounidense.
Su “¡No pienses en un elefante!” (el elefante es el símbolo del Partido Republicano) es un best seller y está prologado por Howard Dean, el actual presidente del Partido Demócrata. Hillary Clinton, probablemente la candidata presidencial demócrata en 2008, lo llama a consulta, al igual que los principales líderes del partido. “The New York Times” ha dedicado un reportaje especial a la influencia de Lakoff. Y multimillonarios como George Soros y otros están financiando el Rockridge Institute, una fundación para la formación política que prepara a los candidatos y agentes de campañas políticas del Partido Demócrata para las próximas elecciones, poniendo en práctica las hasta ahora abstractas teorías de este científico metido a político por la indignación que siente hacia lo que pasa en su país y en el mundo por culpa de su país.
¿De qué se trata entonces? ¿Ha descubierto Lakoff la piedra filosofal de la manipulación política y por tanto el antídoto contra ella? Pues algo así. Su idea es muy simple, aunque ha sido sesudamente argumentada en varios volúmenes de investigación importantes hasta llegar a su estadio panfletario. La ciencia cognitiva ha establecido que pensamos en términos de marcos mentales y metáforas, antes de entrar en el razonamiento analítico. Estos marcos mentales (frames) tienen existencia material, están en las sinapsis de nuestro cerebro, configurados físicamente en los circuitos neuronales. Cuando la información que recibimos (los datos) no se conforman a los marcos inscritos en nuestro cerebro, nos quedamos con los marcos e ignoramos los hechos. Por ejemplo, si se ha activado un marco que define al Presidente como protector contra todos los peligros del mundo, cualquier información que contradiga ese marco (como la falta de conexión entre Al Qaeda y Sadam Hussein, o la inexistencia de armas de destrucción masiva) tiene mucha dificultad para penetrar nuestra decisión consciente. Naturalmente, si ese marco no es operativo o si otro tipo de marco es el activado, entonces ocurre lo contrario, los datos se convierten en argumentos en contra de la política del miedo.
Lakoff piensa que uno de los marcos más importantes es aquel que se refiere al padre estricto y protector, al que tiene que castigar por nuestro propio bien, el que define las reglas de conducta y las transforma en disciplina, con respecto a nosotros y al mundo exterior. Y sostiene que los republicanos más conservadores han conseguido activar ese marco en una gran parte de la población. No por casualidad, sino como resultado de una larga estrategia desde hace tres décadas, para contrarrestar la hegemonía demócrata en la población. Financiaron con decenas de millones de dólares fundaciones y programas de investigación, reclutaron universitarios, publicistas, periodistas, escritores, especialistas de la imagen, y fueron perfeccionando poco a poco su lenguaje y su temática. Por ejemplo, al hablar de los impuestos como carga tributaria sin referirse a lo que se recibe a cambio de lo que se paga, se activa el mito del ciudadano expoliado por el Estado. O al hablar de matrimonio homosexual (en lugar de unión entre personas) se implica la devaluación de algo sacrosanto para mucha gente. Lo cual tiene consecuencias en la política. Porque Lakoff sostiene, apoyándose en estudios electorales, que la mayoría de la gente no vota por sus intereses, sino en función de su identidad. Los ciudadanos votan “según su identidad, sobre la base de quiénes son, de qué valores tienen y a quién y a qué admiran”. Y los estereotipos culturales y morales son los que más directamente enmarcan el voto por afinidad o por rechazo.
Ahora bien, Lakoff rechaza la interpretación práctica que se hace de sus enseñanzas en términos de reducirlo todo a una manipulación lingüística. Al contrario, les dice a los políticos, lo importante son las ideas y la relación de las ideas que se proponen con los valores inscritos en la identidad de las personas. Pero como todos tenemos distintos marcos de referencia, la clave es cómo activar esos valores latentes, cómo hacer que el deseo de solidaridad sea más fuerte que la agresividad individualista o el deseo de paz más fuerte que el miedo. De hecho, acusa a los demócratas de reducir la política a imágenes y de cambiar sus posiciones para conseguir el voto. En contraste, dice él, con los neoconservadores que afirman claramente sus valores, dicen exactamente lo que son y lo que quieren, y con esta claridad de principios articulan estrategias de comunicación no tanto para seducir a los electores, sino para convencer a los ciudadanos. Si alguien llega a convencerse de la justicia de la guerra en Irak como un reflejo de protección, entonces estará dispuesto a entender los errores de Bush sobre las armas de destrucción masiva y otras minucias. Por tanto, su fórmula de entrenamiento político es afirmar claramente los valores demócratas y progresistas y encontrar un lenguaje propio para comunicarlos, en lugar de intentar vanamente oponer los hechos al discurso articulado de los conservadores que busca establecer una complicidad de valores.
El alcance de la teoría de Lakoff, por discutibles que sean algunas de sus hipótesis, rebasa el ámbito estadounidense, aunque sus aplicaciones directas tengan como referencia la cultura de ese país. La idea de que la simple racionalidad o el cálculo del interés propio no es el determinante central del comportamiento es ampliamente aceptada, como muestra el éxito de los análisis en términos de inteligencia emocional. Pero en el ámbito de la política hay más resistencia a aceptarlo porque las ideologías liberal o marxista del progreso mediante la razón han ido arrinconando los valores y la identidad como fuentes de motivación en el espacio público. Y, sin embargo, si pueblo tras pueblo votan con frecuencia a favor de quienes representan intereses contradictorios a los suyos, es que hay otros mecanismos que deciden el poder. Por eso la gente busca, en EEUU y en otras partes, una explicación y una práctica que les permita liberarse del laberinto de metáforas inducidas en nuestros cerebros.


Tengo la intuición que ese libro y el pensamiento de Lakoff está perfectamente en línea con ideas que he tratado de exponer en esta bitácora, acerca de la realidad virtual en que el mundo neocon nos está envolviendo. La derecha española desde al menos los últimos años noventa, pero particularmente desde la segunda legislatura del PP, está poniendo en práctica técnicas aprendidas del ala republicana más conservadora de los Estados Unidos, el grupo que asesora y encumbra a Bush, los mismo que han logrado que el 70% de los ciudadanos de aquel país crean hoy que las torres gemelas fueron derribadas por orden de Saddam Hussein, lo que explica el apoyo popular a la guerra de Irak. ¿Y la verdad? ¡qué importa lo que sucediera! En democracia importa lo que la gente crea.
Lakoff, un reputado lingüista, salta a la arena política asqueado por los éxitos neocon. E inicia una especie de revolución silenciosa, desde arriba, asesorando a los demócratas, a los sectores políticos más progresistas del país, siendo en poco tiempo bastante más influyente que el complejo Noam Chomsky, también lingüista, por cierto, pero radicado en Boston, en el MIT.
Lakoff trata de desmontar el montaje neocon, buscando la respuesta adecuada, liberando las mentes secuestradas a su pesar.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Unidad



«Es sorprendente que el PSOE no pueda suscribir este lema» (Por un futuro en libertad; Juntos, derrotemos a ETA), señaló ayer Ángel Acebes, mientras Eduardo Zaplana añadía: «No entiendo cómo puede ser que no haya un apoyo unánime a las víctimas del terrorismo».

Angelitos.

domingo, 18 de noviembre de 2007

La soledad


Los intentos de presión/ reacción mediáticos no vivieron con ése su primer episodio. Cuando no habían pasado ni doce horas del final del juicio, y dado que el visto para sentencia se pronunció casi con nocturnidad, las tertulias de radio y televisión se emplearon a fondo.

En la de la Cope se incluyó el programa semanal dedicado a comentar el proceso. Una sección que se había mantenido durante meses. Fue en ese espacio en el que se produjo el siguiente mano a mano entre Federico Jiménez Losantos y Pedro J. Ramírez, el director de El Mundo.

Federico Jiménez Losantos.—Hay que reconocerle la... [a Gómez Bermúdez], luego pasteleará o no pasteleará. Yo no soy optimista porque cada vez que veo un juez me echo a temblar y ya, si veo a tres juntos...

Pedro J. Ramírez.—Hay un problema. Estos magistrados... El ascenso de estos tres jueces al Supremo depende de los votos de la que será la mayoría del PSOE [se entiende en el Consejo General del Poder Judicial) y, cada uno... Quien ha elegido la magistratura quiere ascender y a todo el mundo le gusta que se le reconozca su mérito profesional. También es verdad que pocas veces se puede decir que en manos de tres hombres está la conciencia de la nación y que se trata de que ellos sean consecuentes y que sepan que cuando dictan sentencia ellos encarnan la
Justicia.

F.J.L.- Yo lo que haría es guardar... porque si no hasta el calendario electoral va a depender de la sentencia...

Pedro J.R.—(...) Sea cual sea la sentencia, nosotros vamos a seguir dedicando a nuestros mejores periodistas (...)

F.J.L.—Las carreras de ellos dependen, como decía Pedro J… El hecho es que han probado el halago. No es lo mismo haber recibido de Prisa sólo bofetadas... Ahora es que la derecha no se queja y la izquierda nos ama. Es una tentación notable. Ha conseguido, como el gran actor que es House —aparte de buen juez—, que diga lo que diga se puede permitir hacer Justicia porque se ha legitimado...

Pedro J.—Sí, pero si la sentencia no le gusta al PSOE, este señor, que hace tiempo que ha hecho méritos para ello [Gómez Bermúdez], no llegará a la Sala Penal del Tribunal Supremo hasta el borde de la jubilación y, y... Es decir, que la realidad... Yo estoy convencido de que estamos hablando de una persona que tiene ideales, pero seguro que habrá a su alrededor familiares, amigos que le dirán ¡oye!, ¡pero no seas tonto!...

Una conversación meritoria porque resume prácticamente todos los elementos de presión posibles, a saber, la represalia, la regalía, el halago, la opinión pública y los medios de comunicación y, por último, el regalo envenenado: si lo que haces no me gusta, será porque alguno de los anteriores ha hecho efecto. Un círculo diabólico porque ante todo el cúmulo de presiones que, según se exhibe y se argumenta, puede realizar la otra parte, sólo una solución que avale mis posturas implicará la bondad ética, profesional y personal de los jueces. Y ésa es, evidentemente, otra forma de presión.

Sólo que los magistrados ya cuentan con todo ello. Llevan años contando con todo ello. Este enjuiciamiento lo tiene todo en grado exacerbado, pero el juez Bermúdez, en eso, siempre ha sido tajante: «Un juez es por definición un profesional de la presión», y no lo dice en vano. La por antonomasia del juez se llama responsabilidad.

«Hay que hacer un esfuerzo enorme por el que tú te sitúas voluntariamente extramuros de esa realidad —me explicaba Javier hablando de este proceso—. Bloqueas para que nada de eso afecte a tu capacidad de resolución.» Incluso iba más allá: «Todas esas presiones, desde la cariñosa de las víctimas, a la social, los sectores de opinión o los grandes mensajes de ánimo de los políticos en realidad para un juez se traducen en una gran responsabilidad. En cualquier asunto penal la responsabilidad se reduce, nada más y nada menos, a no equivocarte sobre la culpabilidad o inocencia de seres humanos. En este asunto la responsabilidad es inmensa porque no sólo depende eso, sino que además eres de alguna manera responsable del prestigio de la Audiencia Nacional, de la judicatura española, de la imagen de nuestra Justicia en el mundo... o al menos eso dicen».

Elisa Beni La soledad del juzgador, Madrid, 2007, cap. 23.

Elisa Beni es la mujer del juez Javier Gómez Bermúdez, encargado del juicio del 11-M. Su libro sale a la venta esta semana.

jueves, 15 de noviembre de 2007

¿Fascista?


En los comentarios de mi entrada Odín de Borbón del sábado pasado, me comprometí a tratar más despacio el concepto fascismo asociado a la figura de José María Aznar, presidente del gobierno español entre 1996 y 2004 y en gran medida responsable del PP moderno, el gran partido político que ha sabido aglutinar con métodos más o menos acertados a las distintas opciones políticas de centro derecha y de derecha extrema de la España contemporánea, con la notable excepción de los nacionalismos periféricos. La cuestión surge a propósito de la calificación del presidente venezolano, que ha llamado a Aznar fascista varias veces ya.

El fascismo (del italiano fascio, 'haz' y su plural fasces, a su vez del latín fasces, pl. de fascis) es en ciencia política un término preciso acuñado en referencia a un haz de 30 varas (una por cada curia de la antigua Roma) atados de manera ritual con una cinta de cuero rojo formando un cilindro alrededor de un hacha. Aunque originalmente era el emblema de los reyes etruscos, fue adoptado igualmente por los monarcas romanos y pervivió luego durante la república y parte del imperio. Este símbolo de poder, enraizado como vemos en el pasado glorioso de la antigua Roma, es el nombre originalmente italiano de una ideología y un movimiento político totalitario que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939) en oposición tanto a la democracia liberal (el sistema político que representaba los valores de los vencedores en la Primera Guerra Mundial, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos, a los que considera "decadentes") como al movimiento obrero tradicional (anarquista o marxista, este último escindido a su vez entre la socialdemocracia y el comunismo, que desde 1917 tenía como referente al proyecto de estado socialista que se estaba desarrollando en la Unión Soviética). Radicalmente contrario a ambos, se presenta como una tercera vía.

El fascismo como doctrina exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo. Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder en el que se concentra todo el poder. Aprovecha los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común (real o imaginario, interior o exterior), que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irreflexiva, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. Es expansionista y militarista.

El concepto de régimen fascista puede aplicarse a los sistemas políticos autoritarios de la Europa de entreguerras y a los que se imponen por todo el continente durante la Segunda Guerra Mundial; de un modo destacado y en primer lugar a la Italia de Benito Mussolini (1922) que inaugura el modelo, seguida por la Alemania de Adolfo Hitler (1933) que lo lleva a sus últimas consecuencias, y cerrando el ciclo, la España de Francisco Franco (desde 1936) que se prolonga mucho más tiempo y evoluciona fuera del periodo (hasta 1975 al menos). El fascismo en la Alemania nazi o nacional-socialismo añade un componente racial, adoptado en un segundo momento por el fascismo italiano y el resto de movimientos fascistas o fascistizantes, para los cuales el componente religioso es mucho más importante, tanto que Trevor-Roper ha podido definir el término Fascismo clerical (entre los que estaría el nacionalcatolicismo español).


La componente social del fascismo pretende ser interclasista: niega la existencia de los intereses de clase e intenta suprimir la lucha de clases con una política paternalista, de sindicato vertical y único en que trabajadores y empresarios obedezcan las directrices superiores, como en un ejército. Tal es el corporativismo italiano o el nacionalsindicalismo español.

Se considera al fascismo un movimiento de derechas ya que los aliados del fascismo históricamente han estado en las clases económicas más poderosas y en los sectores tradicionales y conservadores. El fascismo es un movimiento "totalitario" en la medida en que aspira a intervenir en la totalidad de los aspectos de la vida del individuo, y no permite la disidencia. Se caracteriza por ser anticomunista, antiliberal, oponerse a la democracia de partidos, a la pluralidad y a la variedad. Promueve la unidad de la Patria, ante todo. Postula en lo económico un tipo de capitalismo corporativista. El fascismo desdeña las instituciones del Estado republicano y sustituye el voto como expresión de la voluntad popular por las expresiones masivas de apoyo al líder. El líder es casi divino y su liderazgo no es racional: "Führer", "Duce", "Caudillo", etc.

El alzamiento nacional del 18 de julio de 1936 supuso en España la conjunción más o menos duradera de intereses de los falangistas, el partido fascista español, junto con los tradicionalistas católicos, la Iglesia, el ejército y en definitiva los sectores más conservadores de la sociedad. Durante los primeros momentos el decisivo apoyo prestado por los regímenes fascistas italiano y alemán, junto con la ausencia de apoyo paralelo de las democracias burguesas occidentales al bando republicano, supusieron una clara inclinación de la balanza militar. El tardío, tibio y caro apoyo soviético no supuso a la larga contrapeso suficiente. Ya durante la guerra se aplicó, por parte del bando leal a la república, el término "fascista" al bando rebelde (autodenominado "nacional"). Era un término perfectamente apropiado. Las características del régimen levantado poco a poco en torno a la figura del "caudillo" eran fascistas en un alto grado, al menos en sus apoyos internacionales y en la simbología más externa. Porque la vertiente social del fascismo no gozó de mucha atención nunca por parte de Franco. La derrota de los regímenes fascistas en la 2ª guerra mundial supuso un paulatino alejamiento por parte del camaleónico Franco de todo lo que sonara en Occidente a fascismo. Se alineó con las posiciones del tradionalismo católico español, e hizo hincapié en el anticomunismo, algo que le acercaba a la Europa y los EEUU de los años previos a la guerra fría.

Pero el régimen seguía siendo totalitario, caudillista, militarista, centralista, todas ellas características definitorias de fascismo. Se convirtió en una especie de fascismo sui generis, adaptado a los intereses de quien siguió siendo Caudillo por la gracia de Dios hasta su muerte.

En la actualidad con frecuencia se usa el término "fascista" para referirse a la extrema derecha y a las ideas de corte racista y autoritario. En general, se suele denominar "fascista" a todo el que intenta imponer por la fuerza su criterio sobre el de los demás. Y existen seguramente toda una serie de derivaciones y usos semánticos semejantes, de tipo secundario.

Aparte de que se ha llamado la atención sobre artículos de juventud (1969, 1979) en los que parece coquetear con tesis o actitudes políticas propias del franquismo, el propio José María Aznar López en el 2000, cuando ya era presidente, en declaraciones a ABC, refiriéndose a su abuelo, el falangista Manuel Aznar Zubigaray confiesa: "no puedo negar que su influencia en mi manera de pensar y actuar ha sido decisiva, incluso determinante. Es verdad que colaboró con entusiasmo con el Generalísimo Franco. Es verdad también que en nuestra Guerra Civil se sumó con indisimulado entusiasmo al bando que le era más familiar y que se dice que más o menos fue el sublevado. Es verdad que ocupó cargos de responsabilidad en el régimen anterior (...) Pero también y eso me emociona recordarlo es el mismo que escribió un libro apasionante que he releído hasta sabérmelo de memoria y cuyo nombre lo dice todo: "Historia Militar de la Guerra Civil". Os lo recomiendo. Es muy ameno y cuenta con detalle lo que sucedió en lo que él llamaba con acierto "nuestra guerra de liberación". "Generalísimo", dice. "Con acierto", dice. "Con acierto", dice el "liberal clásico". "Con acierto"...

Hay hoy una tendencia manifiesta en el PP de recoger, como el coche escoba, los rescoldos del franquismo sociológico, los ciudadanos en mayor o menor grado conformes o tolerantes con el régimen fascistoide del "caudillo" (recordemos las palabras recientes de Mayor Oreja que definía el período como 'un período de extraordinaria placidez'), que podemos detectar en una resistencia llamativa a condenarlo, y una proclividad obvia a la minimización de los graves daños causados a la sociedad española. En la última rueda de prensa tras el Consejo de Ministros antes del verano de 2003, Aznar, presidente democrático del gobierno de España, tuvo el gesto absolutamente insólito de recomendar la lectura del pseudo-historiador neofranquista Pío Moa, heredero de éxito de las tesis de la línea de propagandistas del régimen desde el biógrafo hagiográfico Arrarás, pasando por Ricardo de la Cierva y llegando al fenómeno mediático de hoy, en que somos testigos de un verdadero renacimiento, con Moa y Vidal en lugar destacado, capaces de influir en medios como la COPE, en editoriales de El Mundo del otrora 'progre' Pedro J., la 'muy libre' Telemadrid, y políticos punteros del primer partido de la oposición.

José María Aznar, su FAES y su guardia pretoriana (Acebes, Zaplana, Mayor Oreja, Aguirre) representan, para mí, una derecha española que no reniega del todo del franquismo, que lo asume y lo quiere privar de sus supuestos pecados originales, para cargarse de legitimación ante la izquierda que tenía, en origen, la fuerza del antifranquismo de su lado. La guerra alomojó sería en realidad culpa de la república, en particular de los socialistas, que la iniciaron en Asturias en 1934, y la democracia es algo que alomojó tenemos gracias a Franco que puso las bases de la dorada transición que hoy traiciona Zapatero y la izquierda estalinista y radical que representa...

El PP no es totalitario porque respeta el juego democrático básico. Aspira a controlar el poder por métodos democráticos, aunque recurra, de modo a mi entender especialmente obvio en la última legislatura, a lo que sea para conseguirlo. A los más sucios ardides y falsos debates (la supuesta rendición a ETA, el queremos saber la verdad del 11-M). La mentira, la manipulación, el ataque masivo a la figura, la persona de un líder que convierte en chivo expiatorio y enemigo público (ZP). La lucha antiterrorista. La política exterior. La moral de la moral. La ruptura de España. Pulso en el poder judicial. Conspiranoia. Hipernacionalismo centralista excluyente e intolerancia ante los nacionalismos periféricos.

Iglesia. Patria. Dios. Moral. Caudillismo. Militarismo (Irak). Medios de comunicación (o de intoxicación). Inmigración. Denigración del oponente, amigo de ETA y de los islamistas. Antisemitismo (los árabes también son semitas).

El gobierno democrático de Aznar tuvo un papel oscuro durante su última legislatura, en una asonada militar en Venezuela. Un golpe de estado contra el presidente democrático de la república bolivariana. El populista y grosero Chávez. Que será lo que queramos, pero era el líder democrático de una democracia soberana. Los venezolanos son los que eligen a su gobierno. No los demás. A mí, por ejemplo, me encantaría poder votar en las elecciones de EEUU. Pero votan ellos. Igual que sucede en el Caribe. Hoy hay una clara deriva peligrosamente próxima a lo totalitario en Venezuela. Pero esto es harina de otro costal. Las acciones (no demostradas a mi entender) del gobierno de Aznar en vísperas del golpe de estado son sospechosas. Las acciones (conocidas) del gobierno de Aznar tras el golpe de estado (reconociendo rápidamente al nuevo 'régimen') son bochornosas. No podemos pedir que se borren de la memoria de las víctimas de aquella intentona. Chávez tiende al totalitarismo, parece. Pero ha sido elegido democráticamente de modo claro y con apoyo popular masivo. No es desde luego un gorila, ni un primate o un antropoide como de modo burda e inaceptablemente racista le llama el talibán de la mañana. Pero tampoco es precisamente un politólogo. Ha aplicado a Aznar un apelativo, fascista, que no considero apropiado de modo preciso. Sólo si fascista es un mero sinónimo de "político de derecha extrema" (que no de extrema derecha), podríamos llegar a aceptar pulpo como animal de compañía.

Por mi parte yo definiría a Aznar como un político, de corte democrático, de derecha radical, aunque fue capaz de aglutinar a toda la derecha, hasta la más moderada, en torno a 2000, disfrazado de cordero en el viaje nunca concluso de la vieja AP al centro político, al espacio dejado libre por UCD y que nunca han terminado de dominar (y menos tras la involución de los últimos tres años). Muestra tendencias al caudillismo, usa de modo exagerado del nacionalismo centralista y no se detiene ante casi nada (11 a 14 de marzo de 2004) en su lucha política, sin cuartel, por el poder. Ha trasladado al tablero de la monarquia parlamentaria y democrática ciertas retóricas del franquismo, cuya cara quiere lavasr, y en ese sentido, para mí, muestra claras actitudes que yo llamaría 'neofranquistas' o 'neocon' mejor que fascistas. Porque creo que bebe de las fuentes del tradicionalismo español que corre por sus venas y a su vez de los manantiales del pensamiento neocon norteamericano.

Para mí Aznar es el primer y principal responsable de la deriva enloquecida de la vida política y mediática de nuestro país, de la fase enfermiza en que hemos entrado desde las 7:40 am del 11 de marzo de 2004. Sólo espero que el 9 de marzo de 2008 permita que las aguas vuelvan a su cauce. Y creo que el único modo de lograrlo es que el PP reciba una severa derrota, y que sus líderes y apoyos sociales comprendan que éste no es el camino.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Autoría intelectual...


Al Qaida o Al-Qaeda (en árabe: القاعدة, al-Qā‘ida: ‘la base’) es una organización terrorista que apoya actividades de extremistas islámicos alrededor del mundo. Se dice que su fundador, líder y mayor colaborador es Osama bin Laden, un multimillonario de origen saudí, que se educó en las mejores universidades del Reino Unido. El nombre de Al-Qaeda haría referencia a ‘la base de datos’, un archivo informático de unos cuantos miles de mujahidín, reclutados y entrenados con la ayuda de la CIA para derrotar a los rusos en Afganistán, según Robin Cook, ex-ministro de exteriores británico que dimitió por diferencias con Blair acerca de Irak. La base de datos habría sido mantenida por la organización de reclutamiento de Bin Laden Maktab al Khidimat (MAK), que tenía su oficina central en la casa de huéspedes Nait al Ansar en Peshawar (Pakistán) y mantenía oficinas en Detroit y Brooklyn (Nueva York) en los años ochenta.

En El País de hoy, el siempre lúcido Ekáizer, nos recuerda que "en el juicio por los atentados del 11-M se debatió un documento: Yihad iraquí, esperanzas y peligros. A este material, difundido por la página de Internet Global Islamic Media, accedieron El Chino y El Tunecino entre septiembre y diciembre de 2003, según los ordenadores incautados por la policía en Leganés. Allí se decía: "Es necesario hacer el máximo uso de las próximas elecciones generales de marzo del año que viene. Creemos que el Gobierno español no podrá tolerar más de dos, máximo tres ataques después de lo cual se tendrá que retirar [de Irak]". Los yihadistas, según la sentencia, realizaron el atentado del 11-M e intentaron sin éxito una nueva matanza en las vías del AVE. Ya cercados, siete integrantes del grupo se suicidaron más tarde en Leganés."

La 'autoría intelectual' no estaba, parece, ni en galaxias muy muy lejanas, ni en desiertos remotos, ni en montañas falangistamente lejanas. Estaba al alcance de cualquiera. En la red.

¿Y la 'autoría intelectual' de los crímenes de De Juana Chaos? ¡queremos saber!

AÑADIDO DE LAS 20:15 hrs. En cualquier caso, el que el tribunal no haya considerado 'probado' que los inductores del 11-M fueron El Egipcio y los otros dos, no quiere decir que no lo fueran, obviamente, como razonan (¿?) los neoconspiranoicos. Sólo quiere decir que a juicio del tribunal no se ha demostrado fehacientemente. Y siempre olvidan a los muertos en Leganés, que obviamente no estaban en el banquillo de los acusados, y entre los que perfectamente podía haber al menos un líder (El Tunecino). Además sí se considera probado que El Egipcio, investigado por otros casos en Italia y en Alemania, y condenado por un tribunal italiano, pertenece a una célula yihadista de carácter terrorista.
¡Qué pena que las ansias de saber estén tan mal dirigidas...! ¿No querrán ustedes saber... hacer periodismo leal, comportarse como ciudadanos nobles, respetar a las víctimas, valorar el estado de derecho, conducirse con decencia, cerrar el pico a tiempo y pedir perdón de una vez? ¿No han visto que ya no les cree ni el Tato ese amigo de Rajoy? ¡Qué cruz!

lunes, 5 de noviembre de 2007

Cogito ergo sum... sinistrosus


Mi sentido común y mi experiencia me dictan que la especie común tiene dos subgrupos principales: el homo sinistrosus, y el homo dextrosus. Yo mismo me alineo en el primer grupo, y puedo atestiguar, por experiencia, que se nos aplica adecuadamente el participio de presente latino "sapiens", porque algo sabemos. Lo contamos a veces y a veces no, pero algo sabemos y algo usamos el espacio entre la oreja izquierda y su oponente del lado contrario. Esa misma capacidad me avisa de que los humanos del otro subgrupo (el homo dextrosus) no son por definición o base genética menos inteligentes, cultos, razonables, flexibles y abiertos.

Con frecuencia refuerzo este pensamiento ante mí mismo. Me veo en la necesidad de hacerlo antes ciertos 'argumentos' que circulan en los medios políticos y mediáticos. Círculos políticos que mantienen una fidelidad de voto según encuestas suficiente para que, de cara a las generales, 'haya partido'. Hoy mismo leo una nueva encuesta donde se sitúa al PP a 4,6 puntos del PSOE. Y círculos mediáticos que han entrado ya en el post-conspiracionismo, con gran éxito comercial.

Una buena amiga me decía hoy mismo que la diferencia entre izquierda y derecha estriba en que la gente de izquierda piensa, critica y, ocasionalmente, cambia sus fidelidades. "Voto al PSOE, voto a IU, voto a Los Verdes, les va a votar su puta madre". Los de derechas, algunos, quiero creer, pensarán. Criticar, critican mucho, sobre todo al 'oponente', incluso cuando el 'oponente' es uno propio como Gallardón o Maricomplejines. Pero de modo paradigmático, Jiménez Losantos, autor de las más miserables proclamas contra el alcalde de Madrid... le votó en las municipales. Y al bueno de Mariano, como él le llama, "le voy a votar en cualquier caso, pero..." aclaró en medio de la refriega cotidiana hace unos días.

Alfonso Guerra, buen conocedor de la sociología demoscópica española, hace un tiempo comentaba que las elecciones en España se deciden por el grado de implicación de la izquierda. La derecha tiene un apoyo constante, inamovible de entre 9 y 10 millones de votantes. El PSOE a veces se queda por abajo, siempre cuando las votaciones tienen una participación escasa, o a veces por arriba, siempre cuando las votaciones tienen una participación alta. Las elecciones de 1982 y de 2004 son las de más alta participación. Ya sabemos quién ganó en cada uno de los casos. Lo que no se suele tener en cuenta es que el número absoluto de votos del PP en 2000, con mayoría absoluta, y en 2004, con pérdida del poder, es prácticamente idéntico (10.321.178 en 2000 y 9.630.000 en 2004). Lo que cambió es que el PSOE tuvo 7.918.752 en el 2000 y 10.909.687 en el 2004.

Todo esto viene a cuento de la historia de la bella y la bestia. A la sombra de la proa bestial de ciertos medios de comunicación se cobijan adecuadamente medios más amables pero no menos sectarios, y políticos 'moderados' como el mismísimo Rajoy. Y las cohortes ciudadanas. El ciudadano de a pie simpatizante de unos (del bestiario extremo) y de otros (los 'liberales'). Pero se aceptan pulpos como animales de compañía. Que el PSOE ganó las elecciones de 2004 porque manipuló los atentados es uno de los platos preferidos de la pulpería nacional. Por ello es posible oir, de nuevo, de boca de un experto demoscópico 'liberal' cosas como... “Quiero saber qué grupo terrorista puso a Zapatero en la Moncloa” (MAR, 3 de noviembre de 2007).

Vamos a dejarnos de rodeos. ¿Por qué no oimos nunca a ningún homo dextrosus de la subespecie, raza, etnia o grupúsculo que sea desacreditar esto?

domingo, 28 de octubre de 2007

Aritmética básica

Con el siempre complejo equilibrio en estos temas, el Constitucional inició la legislatura con una composición equilibrada entre las dos 'tendencias':

PROGRESISTAS: María Emilia Casas Baamonde (presidenta); Elisa Pérez Vera; Eugeni Gay Montalvo; Pascual Sala Sánchez; Manuel Aragón Reyes y Pablo Pérez Tremps.

CONSERVADORES: Guillermo Jiménez Sánchez (vicepresidente); Vicente Conde Martín de Hijas; Javier Delgado Barrio; Roberto García-Calvo y Montiel; Jorge Rodríguez-Zapata Pérez y Ramón Rodríguez Arribas.

Son seis a seis. En caso de empate en alguna decisión el voto de la calidad de la presidencia desempata. Como si fuera, así pues, ahora mismo, 7 a 6 a favor de los progresistas.

En la presente legislatura, como todo el mundo sabe porque ha sido muy claro, el PP se ha opuesto a todo. Se ha opuesto, con grandes alharacas, hipérboles y escándalo a todas las iniciativas legislativas de la mayoría parlamentaria salida de la voluntad popular expresada en las urnas el 14 de marzo de 2004. Cuando ha sido derrotado en las Cortes, ha optado de forma ostensible por el Tribunal Constitucional. Toda propuesta socialista es 'anti-constitucional' para el PP por defecto, y acude al Constitucional con el ánimo de que el Tribunal les ratifique. Leyes que están hoy esperando dictamen son de un relieve tal como el Estatuto de Cataluña, la Ley de Igualdad o la Ley del matrimonio homosexual.

Pero el PP no se quedó conforme con ello. Una vez las cosas en esos términos, tenía que 'ganar' en lo que, a todos los efectos, quiere convertir en 'tercera cámara', sustancialmente alejada, eso sí, de la voluntad popular.

De modo que, así, hemos entrado en barrena en una serie de decisiones de motivación política que han destruido para siempre, a mi entender, la credibilidad del Tribunal. Yo, hoy, lo clausararía para siempre si no pudiera cambiar de modo radical su funcionamiento...

1. El PP plantea la recusación de Pérez Tremps; la Generalitat plantea entonces la recusación de García Calvo; el PP quiere romper el equilibrio a su favor, la Generalitat que no se rompa. El PP presenta sorpresivamente otra recusación, a la presidenta, porque su marido había participado en un dictamen sobre la constitucionalidad del texto. Razón peregrina, a todas luces, pues, para empezar, son dos personas físicas y jurídicas distintas. Tan peregrina que el TC rechazó por unanimidad la recusación.

2. Pero la idea era 'desactivar' a la presidenta y lograr el desquilibrio temporalmente; los recusados no podían intervenir. Entonces quedan cinco conservadores y cuatro progresistas. Se rechazaron las recusaciones de la presidenta y la de García-Calvo, dejando para más adelante la de Pérez Tremps. De nuevo once en el tribunal (6 conservadores y 5 progresistas) decidieron a favor de la recusación: Pérez Tremps fue expulsado del Pleno y el Estatuto catalán será juzgado por seis conservadores y cinco progresistas. La decisión es, realmente escandalosa. Para ser miembro de un Tribunal así hay que tener méritos profesionales. En magistrados los méritos son hacer trabajos académicos en su ámbito. Y su ámbito es el Derecho.

3. La Generalitat contraatacó recusando al conservador Jorge Rodríguez-Zapata, por un motivo muy parecido, para nivelar el Pleno. Pero los progresistas mantuvieron la misma posición que en la recusación de Pérez Tremps y tres conservadores cambiaron su posición anterior y se rechazó la recusación.

4. El gobierno trata de ganar tiempo y que el tema del Estatut no se resuelva en estas circunstancias antes de las generales y, en mayo, introduce una enmienda en la reforma de la ley del Tribunal para reforzar la posición de la presidenta y evitar que, al concluir su mandato en junio, los conservadores pudieran sustituirla por un magistrado de mayor edad. Así, introdujo en la ley un precepto para prorrogar el mandato de Casas hasta su renovación, algo por otra parte que venía haciéndose siempre de facto.


6. El PP interpuso en aquel momento su recurso de inconstitucionalidad contra la reforma. La presidenta y el vicepresidente se abstuvieron, y el jueves, el tribunal presidido por el magistrado más antiguo, el conservador Vicente Conde, aceptó sus renuncias y dejó el Pleno reducido a 10 magistrados. Cinco y cinco, pero con el voto de calidad en manos conservadoras.

7. Hace unos días el gobierno inició la recusación de García-Calvo y Rodríguez-Zapata. Decidirán el caso ocho magistrados, cinco progresistas y tres conservadores.

8. El PP y sus medios montaron el escándalo del siglo, acusando a Zapatero de desmbarcar en el Constitucional y de politizar la justicia, dicho en términos mucho menos correctos que los míos. Escandalizados estaban.

9. Pocos días después, el PP contraataca recusando a tres magistrados progresistas. Sus argumentos son que según El Mundo, habrían expresado a María Emilia Casas que estaban de acuerdo con la enmienda del gobierno. Así pues hacen lo mismo que reprochaban al gobierno, pero sin base, pues El Mundo como fuente jurídica es... Si se aceptaran las recusaciones, sería el fin del Constitucional, pues ninguna decisión se puede tomar con menos de ocho magistrados.

10. La puntilla del Constitucional llegó sin madurar. Parece que el PP estaba dividido, pero Zaplana se adelantó por su cuenta y anunció la decisión (que no había sido tomada). La decisión ha sido recibida por muy duras críticas de ABC, tímido desacuerdo de El Mundo, y alegría por los libegales de la COPE. Elorriaga culpaba, sin ningún pudor, al gobierno, por querer controlar la justicia por razones políticas...

R.I.P. el Constitucional. Aritmética desnuda. Dejan claro que los argumentos jurídicos son... pamplinas. Nos dan a entender que el Tribunal declarará constitucional el Estatut si tiene mayoría progresista. Si es conservadora lo declarará anticonstitucional. Más claro, agua... ¿Sirve de algo este sistema?

jueves, 25 de octubre de 2007

Introducción al pensamiento político


"¡Viva el vino!", Mariano Rajoy Brey, 11 de febrero de 2007.

"Las copas de vino que me tomo, déjame que me las tome tranquilamente", José María Aznar López, 5 de mayo de 2007.

"¡Viva el cubalibre!" George Bush, 25 de octubre de 2007, siempre fiel a los orígenes...
"¡Coño, no hay que ser apocalípticos!", Mariano Rajoy Brey, 25 de octubre de 2007. Gran descubrimiento.

Yo la verdad es que me inclino más por ser integrado, en la vieja dupla de Umberto Eco (Apocalípticos e integrados, 1965). Según Eco, los apocalípticos sienten una resistencia total al cambio que les hace ver cualquier novedad como una amenaza para su estabilidad. Los integrados, en cambio, solo ven ventajas en esta nueva sociedad. ¿Colabora el pontevedrés barbado en la campaña electoral del PSOE?

lunes, 8 de octubre de 2007

Lanzarote del Lago... de Ginebra


Hace años tuve el privilegio de conocer como estudiante de Literatura Española en la Facultad de Filología salmantina a Gonzalo Torrente Ballester, el irrepetible novelista gallego asentado en Salamanca. En algún sitio escribió que tuvieron que ser los celtas los que introdujeron en la literatura europea el concepto del adulterio. Un genial novelista puede permitírselo. Puede afirmar sin base histórica. Para eso es un creador.

Se refería a la historia de Tristán e Isolda, creo. Pero hay otro episodio con adulterios en el ciclo artúrico. El caso bien conocido de Lanzarote del Lago y de Ginebra, la mujer de su señor, el venerado rey Arturo.

Lanzarote del Lago (Sir Lanzarote, Lancelot of the Lake o Lancelot du Lac) es uno de los caballeros de la Mesa Redonda. Lanzarote es caracterizado como el más grande de todos los caballeros del Rey Arturo. Una vez en la corte de Arturo, éste le encomienda la misión de traer a Camelot a su novia, Ginebra, para la boda real. En el trayecto a Camelot, sin embargo, Lanzarote y Ginebra se enamoran y desde ese momento, la vida de Lanzarote se convertirá en un constante conflicto con su conciencia, el debate entre su amor por la reina y sus obligaciones hacia su rey.

Ginebra es también como llamamos en castellano a una importante ciudad de Suiza, que está por cierto al lado de un lago (Leman). En francés es Genève; en alemán Genf; en italiano, Ginevra; en romanche, Genevra; en inglés y arpitano, Geneva. Con 645.000 en el área metropolitana, es la segunda ciudad del país después de Zurich (Zürich en alemán).

Ginebra es también el nombre que damos a una bebida alcohólica de alta graduación, imprescindible en un buen cubata. Lo que me lleva a recordar una vieja aportación propia a la historia de la poesía europea contemporánea (estas asociaciones mentales...):


Hay otro Lanzarote, caballero de la mesa redonda por cuatro mandatos consecutivos, Lanzarote de Tormes mejor que del lago, que no sé por qué también parece hacer buena pareja con Ginebra...

"¿Y la otra? Sí, la otra, la otra, la innombrable... Pues va y dice la tía esa "que el PP es inquietante", dice la tía, y yo le diría, pero señora, señora, ¿y usted no tiene espejos en casa, eh, no tiene espejos en casa?" Risas y aplausos alborozados. Julián Lanzarote, alcalde de Salamanca, en el mitin perpetuo, Salamanca, octubre de 2007, en referencia a la Vicepresidenta Primera del Gobierno de España.

viernes, 5 de octubre de 2007

Mientras España se rompe...

El Gran Hotel, a cincuenta metros
de la Plaza Mayor, ya es historia pues...
Mientras España se rompe hay quien heroicamente salvaguarda las esencias. Yo sé de un alcalde de voz seca y gesto agrio que afirma que no conoce socialista alguno que no sea corrupto. En su mente ser socialista y tener afición al dinero ajeno son características indisolublemente unidas, algo genético. Uno viene con ojos azules, otro con los pies grandes, aquella con el pelo rizado y otros nacen socialistas y corruptos. La vida del probo edil se centra, obviamente, por el bien del pueblo, en alejar de cualquier ámbito de decisión a seres de tamaña catadura moral. Sus fieles votantes salmantinos, en rapto patriótico y agradecimiento por la numantina defensa de no sé qué papelas... o papeles (perdón), le dieron en mayo la cuarta mayoría absoluta consecutiva.

En sus manos y las de Pío Moa encomendaron su espíritu los descendientes de quienes allá por 1936 dieron cobijo al presidente del gobierno del estado del Reino de España, el abnegado caudillo, e hicieron el vacío al progre extremocentrista Rector Unamuno que tuvo el mal de gusto de ofenderse cuando en su Universidad se deseó la muerte de la inteligencia y la vida de la muerte.

En esta dura tarea de salvar España hay siempre ocasión para el solaz del guerrero del antifaz. Incluso quien lleva fiero bigote de raigambre aznariana tiene necesidades. Unas bien merecidas vacaciones en un apartamento de lujo lujísimo de la costa marbellí no le amargan a nadie. Especialmente si es a costa de un agradecido conciudadano generoso que, por pura y delicada amabilidad, te deja las llaves un par de semanitas al año. Con ello te ahorras de paso los 2.000 € del ala por semana. Así te relajas un tiempo, tomas el sol, y vuelves con nuevos bríos a defender la unidad de España y meterle el dedo en el ojo a Zapatero, enviando a la izquierda local a comer farinato bajo el puente romano.

Y con batallas de tal relieve, salvando España y formando el último bastión de Occidente ante la insidia bolchevique y masona, ¿quién no se olvidaría de pequeñeces tales como gobernar una ciudad de provincias? ¿quién no se olvidaría de iniciar un expediente de sanción urbanística contra un constructor que... ¡cáspita! es el de las llaves del apartamento marbellí!? ¿no es casualidad? ¡qué cosas pasan a veces mientras España se rompe! Cierto es que unas cajas de viejos papeles tienen una importancia muy superior a los quince millones de euros que ya no llegarán a las arcas municipales, pero es que además, hay que denunciar a los socialistas facinerosos que destinan a Salamanca "sólo" el triple de las inversiones anuales de los gobiernos del PP. Pero hoy les perdonaremos la vida: "tiene usted una suerte loca, porque no tengo ganas de ruidos, otro día le contestaré adecuadamente", aclaró Julián Lanzarote al portavoz socialista en el ayuntamiento al inquirir hace unos días acerca de este inocente olvido. Estos socialistas, siempre incordiando cuando está uno salvando a la patria.

26 de septiembre de 2007

El constructor
Mario Curto se excedió en 2.000 metros cuadrados en una promoción de viviendas en 1996. Los técnicos municipales le concedieron la licencia a cambio de una compensación que nunca se produjo.
Desde el Ayuntamiento sólo se inició un expediente de sanción nueve años después, con los plazos legales ampliamente rebasados. Por si fuera poco, el expediente sancionador estuvo seis meses parado y llegó al empresario un día después del plazo. Un juzgado acaba de sentenciar que el Consistorio ya no puede cobrar la multa, un 1.160.000 euros, casi 200 millones de las antiguas pesetas.
Se da la circunstancia de que este constructor le ha cedido varios años al alcalde salmantino un apartamento de lujo en Marbella en primera
línea de playa, de más de 300 metros cuadrados, donde Julián Lanzarote ha pasado varios períodos de vacaciones junto a su familia.
Mario Curto
estuvo relacionado con la operación Malaya, junto a su socio Pedro Roman, además, en Salamanca ha tenido más escándalos como los del Gran Hotel y será uno de los grandes beneficiarios con la construcción del aparcamiento subterráneo en la plaza de los Bandos.
...mi amigo Mario le había puesto el ojo encima...